Las fuertes alzas que acompañaron el lunes a las acciones del Commerzbank, Deutsche Bank y la filial cotizada de gestión de activos de esta última, DWS, tras el anuncio oficial de que han empezado las negociaciones para la fusión de los dos gigantes alemanes, contrastan con las primeras reacciones de los analistas. Varios de ellos han bajado las recomendaciones de los tres valores mientras crecen las dudas sobre las bondades de la posible operación.

Entre el lunes y el martes, RBC Capital Markets y Nord/LB rebajaron la recomendación sobre Commerzbank a igual que el sector y Venta, respectivamente, con precios objetivos inferiores a los de mercado. Nord/LB ha repetido la jugada en Deutsche Bank, mientras que Kepler y DZ Bank han reducido hasta Retener en ambos casos en DWS, que se ha convertido en uno de los elementos más sensibles de la operación.

El lunes trascendió que Allianz podría estar interesada en una fusión con DWS para crear un gran gigante con un patrimonio conjunto cercano a 1.2 billones de euros. El problema es que la filial de Deutsche Bank es la gran joya de la corona de la entidad y los analistas no ven nada clara una posible venta por más que pueda sumar capital y facilitar el éxito de una fusión largamente esperada.

“Totalmente delirante”. Así calificaron los analistas de Kepler la posibilidad de que DWS sea vendida. Creen que no hay razones que justifiquen la ventas del activo más rentable de Deutsche Bank (que cuenta con una participación de 78%), y no imaginan a un gran campeón nacional procedente de la fusión sin una gran gestora de fondos.

En DWS creen que la venta “no es imposible, pero sí improbable”. Por lo tanto, los expertos ven con mucho escepticismo esta posible enajenación. La preocupación de los analistas se traslada también a mBank, el banco polaco de Commerzbank, también muy productivo. Los analistas creen que estas posibles ventas pueden tener un impacto muy negativo en la rentabilidad del nuevo grupo.

Estructura de la operación

Pero las dudas del mercado sobre una fusión entre Deutsche y Commerzbank, que crearía un coloso con casi 2 billones de euros en activos, van mucho más allá. Se refieren al precio, a la estructura de la posible operación, a las sinergias que generaría y a los potenciales recortes de costos de dos entidades con graves problemas estratégicos y en los huesos en términos de capitalización bursátil.

Con las negociaciones en fase muy inicial, el mercado hace cábalas sobre cómo será la operación. Con más tamaño, Deutsche Bank lideraría el proceso, lo que podría obligar a una ampliación de capital gigantesca, dado el actual tamaño de la entidad, que vale alrededor de 16,200 millones de euros en Bolsa. Los analistas han empezado a hacer cuentas y éstas salen en muchos casos con dificultad.

Bank of America Merrill Lynch asegura que, si Deutsche ofreciera una prima de 30% a los accionistas de Commerzbank, tendría que ampliar por casi la totalidad de su actual capital.Recuerda que una oferta de intercambio de acciones cubriría parte de la potencial ampliación, pero no su totalidad. Por lo tanto, el costo de la operación es uno de los principales enemigos de la mayor entidad alemana.