En los últimos años, instituciones financieras no bancarias como las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (sofomes) han denunciado el cierre de cuentas, supuestamente injustificado, por parte de la banca múltiple.

Ello ha llevado a que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) tome cartas en el asunto, y les pida a los bancos que no actúen en ese sentido sólo por el apellido de las entidades.

En el marco del XIV Encuentro Nacional de Microfinanzas, Jaime González Aguadé, presidente de la CNBV, explicó ante representantes de ese tipo de entidades que en una primera instancia el organismo a su cargo ya realizó una revisión a bancos para conocer los motivos que los orillan a cerrar o negar apertura de cuentas a otros intermediarios. Incluso, mencionó que por esta situación se aplicaron algunas multas cuando no se justificó la acción.

Y estamos por iniciar una nueva revisión más puntual, con información específica sobre el cierre de cuentas, y que ésta se apegue realmente a la información que se tiene de los intermediarios. Es decir, que no sea una cosa nada más por el apellido del intermediario, sino también que existan razones para el cierre si es que es el caso, pero además que sean congruentes con las políticas internas de la banca múltiple , precisó.

El funcionario detalló que esta revisión incluye verificar que las decisiones de los bancos para cerrar cuentas o negarse a la apertura se apeguen a sus políticas internas. Y en los casos en que los bancos no tengan políticas para la definición de apertura y cierre, que las implementen .

Claudia Revilla, directora general de ProDesarrollo, red de microfinancieras, ha denunciado que pese a que gran parte de las sofomes ya ha renovado sus registros ante la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), para lo cual tuvieron que obtener un dictamen en materia de prevención de lavado de dinero, el cierre de cuentas a estos intermediarios se ha recrudecido en el presente año.

El presidente de la CNBV reconoció que los bancos están en su derecho de abrir y cerrar cuentas a otros intermediarios financieros, sin embargo, lo que les hemos pedido es que lo hagan de forma analítica, y no necesariamente a los intermediarios financieros porque son intermediarios financieros.

Destacó que lo que se quiere para todo el sistema financiero es estar mejor protegidos contra la prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo, y que por ello se obligó ya no sólo a los bancos, sino a otros intermediarios, incluidos los no regulados como las sofomes, a tener controles mínimos para validar que los recursos que están incorporándose tengan un origen lícito.

Y eso es lo que trata de hacer la banca a final del día: asegurarse de que con quien están trabajando también lleven a cabo esas labores. Nuestro punto de vista es que a veces están tomando (la banca) atribuciones que no le corresponden, porque todos los intermediarios tienen el mismo estándar de regulación y supervisión de la banca múltiple; no les pedimos ni más ni menos, como en muchas otras cosas , destacó.

Aguadé puntualizó que en la segunda etapa de revisión hacia los bancos se comprobará si éstos tienen lineamientos internos, manuales o propias definiciones de cómo se toman las decisiones para cerrar cuentas. No descartó que, si se detectan casos sin justificación alguna, vuelva a haber multas.

Seguiremos haciéndolo, pero siempre con el objetivo final de tener un sistema financiero que, en la medida de lo posible, esté blindado para no dar oportunidad de financiamiento de las actividades ilegales.

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