Funcionarios del Banco de México insisten en que no actuar ante un incremento significativo de la inflación, pone en riesgo el anclaje de las expectativas y la credibilidad de la política monetaria. Así se lee en la minuta correspondiente a la reunión monetaria del 11 de noviembre.

De ser el caso (de desanclarse) dificultaría lograr el objetivo y llevaría a la amplificación de efectos negativos que tienen los choques, detallaron.

Por ello los incrementos en la inflación deben ser correspondidos con ajustes proporcionales en la postura monetaria, coincidieron al menos dos miembros de la Junta.

Esta relatoría corresponde a la reunión del cuarto incremento al alza de 25 puntos base, cuando llevaron la tasa a 5% y fue el antes del sorpresivo aumento de 50 puntos de diciembre. Las expectativas son importantes para Banxico, porque su incremento explica 31% de la dinámica en los precios de países de América Latina, como México.

Unos días después del quinto aumento en la tasa, el Gobernador Alejandro Díaz de León explicó a El Economista que la trayectoria que ha mantenido la inflación motivó “un desajuste en las expectativas que no califica como un desanclaje”.

“Un desanclaje (de expectativas) significaría que no hay un punto focal sobre el que gravitan los pronósticos”, explicó en entrevista. Tal como está sucediendo en la mayoría de las economías, se han incrementado las expectativas de corto y mediano plazos, y es un efecto que resulta de los choques complejos que ha generado el Covid-19”.

Estrategas del sector financiero consultados por Citibanamex estimaron que ni en el  2023 regresará la inflación al objetivo puntual de 3 por ciento. Según sus cálculos dentro de dos años la variación anual del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se ubicará en 3.72%, un pronóstico que incorpora una segunda corrección consecutiva al alza desde 3.70% previsto por ellos mismos al iniciar diciembre.

En la citada encuesta, los expertos también elevaron sus proyecciones de inflación a 7.66%, para el  2021 y a 4.16% para el 2022. Ambas estimaciones por arriba de la meta puntual de 3% por ciento.

Para el Director de Investigación Económica en el ThinkLab veracruzano SAVER, Luis Pérez Lezama, las expectativas de inflación ya están desancladas y una clara muestra es la escalada de precios que es perceptible en las compras diarias.

Los productores ya terminaron por trasladar a sus precios el costo de la fluctuación de tarifas de electricidad, gas y gasolina, observó.

Precios contaminados

El presidente de la Asociación Nacional de Pequeños Contribuyentes (ANPEC), Cuauhtémoc Rivera utiliza los pronósticos del clima para explicar que, cuando anticipan la temperatura en determinado nivel, describen que la sensación térmica es más baja o más alta.

Eso mismo está sucediendo con la fijación del precio final, observó. El Inegi dice que la inflación es de 6.23%, pero resulta que el consumidor que compra un kilo de manzanas, o de mandarinas, ve que no le está alcanzando para comprar la misma cantidad que se llevaba meses atrás, o el año pasado.

Los productores están subiendo los precios, el intermediario aplica también el aumento y el consumidor final lo recibe con una escalada que va subiendo mucho más rápido que su ingreso, refirió Rivera.

Ambos concuerdan que hay una contaminación de precios que sí es generalizada.

Alza de tasas enfocará expectativas

La expectativa final de inflación para este año, recabada por Citibanamex en la encuesta, incorpora 12 revisiones consecutivas al alza desde 3.66% que proyectaron al iniciar el 2021.

La estimación que tienen ahora para la inflación del 2022, de 4.16%, muestra un quinto incremento que claramente rebasa el pronóstico recabado al inicio del mes, que fue de 4.12 por ciento.

Para el banquero central, se trata de ajustes en las expectativas de mediano plazo que se van estabilizar una vez que incorporen el impacto del alza en la tasa de interés que en diciembre, sorprendió al mercado al propinar 50 puntos base.

Con ella concuerda el economista en jefe de Ve por Más, Alejandro Saldaña, es preocupante que cambien las expectativas de forma tan importante aunque se entiende por la situación que lo está originando y que sigue siendo extraordinaria: la reapertura heterogénea de las economías tras el choque de la pandemia.

Tal como lo explicó el Gobernador de Banxico, la trayectoria de la inflación está mostrando el efecto simultáneo de choques de oferta y demanda, exacerbados por los cuellos de botella que se presentan en las cadenas de suministro mundial ante la evolución de la pandemia y su impacto en la reapertura de economías.

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