La Fundación de Estudios Financieros (Fundef) concluyó que hay una regulación excesiva en el sistema financiero mexicano, y se ha adoptado un modelo que toma pocos riesgos, lo que no ha estado libre de costos.

En su documento “Regulación excesiva en el sistema financiero mexicano, un análisis transversal”, destaca que el reto debe ser avanzar en una agenda para reducirla en aspectos puntuales como eliminar las súper equivalencias con estándares internacionales y relajarla en áreas donde hay control excesivo con las autorizaciones.

Este proceso, resalta, debe estar sujeto a las siguientes condiciones: bajar el costo regulatorio gradualmente y no exponer al sistema.

“Concluimos que el fenómeno de regulación excesiva está generalizado en México: todos regulan mucho”.

Se puntualiza que el exceso de regulación ha logrado una gran estabilidad en el sistema, pero que la consecuencia es fuerte, ya que esta estrategia no ha salido libre de costos, pues la economía sufre con un menor nivel de intermediación y de innovación financiera.

Debe haber un balance

Señala que sí hay justificación para regular la actividad de servicios financieros por causas de interés público, pero el dilema es hasta dónde se debe regular: “Si se regula en exceso para favorecer a los ahorradores o muy poco para apoyar la intermediación (…) la autoridad tiene que definir su balance”.

El documento refiere que privilegiar en exceso la estabilidad del sistema, tiene costos para la sociedad, y en México se ha favorecido a ésta, asumiendo el costo de tener un sistema financiero pequeño.

El caso de la banca

Para el caso de la banca, la Fundef recuerda que México tuvo una crisis bancaria en los años 90, y a raíz de ello, las autoridades financieras adoptaron una serie de acciones durante y posterior a ello para corregir las deficiencias del marco legal y regulatorio, y hoy los reguladores del país se mantienen en una carrera en cuanto al cumplimiento del estándar internacional y a tener un marco normativo restrictivo.

El organismo señala que en varios países existe regulación distinta para los intermediarios bancarios, lo que permite diferencias en estándares de acuerdo con su tamaño y perfil de riesgo.

También indica que el requerimiento de capitalización por riesgo de mercado es mayor en México, comparado con lo que pasa en otros países, lo cual es un costo regulatorio que genera una desventaja competitiva al sistema.

En el sector de seguros, se afirma que el requerimiento completo relacionado con solvencia es excesivo, porque hay requisitos adicionales al estándar internacional.

eduardo.juarez@eleconomista.mx