En el 2016, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) otorgó autorización a dos bancos de procedencia extranjera para que se organicen y operen como tales en México.

El primero fue en junio, cuando otorgó autorización a Bank of China México, subsidiaria del Bank of China Limited, el cuarto banco más grande del mundo y el más antiguo del país asiático, para organizarse y operar en el país.

De acuerdo con la CNBV, este nuevo banco ofrecerá productos y servicios financieros especializados en comercio exterior para empresas mexicanas con operaciones comerciales en China, y a proyectos de inversión de grandes corporativos.

Dos meses después, en agosto, el órgano regulador informó que otorgó autorización a Banco S3 México, filial de Santander España, para organizarse y operar como institución de banca múltiple en el país.

No obstante, el negocio principal de esta entidad, será el depósito, custodia y administración de valores y efectivo.

Cinco en espera de iniciar operaciones

Ninguno de estos dos bancos, empero, ha iniciado operaciones como tal, dado que antes de hacerlo, deben cumplir con otra serie de requisitos que les pide la autoridad, tal es el caso de la instrumentación de sus sistemas.

A éstos se suman otros que ya han sido autorizados, pero que aún no inician operaciones por los mismos motivos, tal es el caso del coreano Shinhan Bank que fue autorizado en agosto del 2015; el japonés Mizuho Bank autorizado en diciembre del 2015; y el mexicano Banco Progreso de Chihuahua autorizado en el 2014.

Tres iniciaron operaciones

Los que sí iniciaron operaciones este 2016 fueron, en enero, el español Banco Sabadell, especializado en atención a grandes empresas de los sectores energético, manufacturero y turístico, entre otros; ese mismo mes, el mexicano Finterra, enfocado a la atención del sector agroindustrial; y en junio, el Industrial and Commercial Bank of China México, que había sido autorizado desde un año antes, y que se enfoca principalmente en el financiamiento de empresas medianas y grandes, en especial aquellas que se dedican al comercio entre ambos países.

A octubre pasado, de acuerdo con cifras de la propia CNBV, ninguno de estos tres nuevos bancos que ya operan en el país, mostraba ganancias, lo que se entiende por su reciente entrada al mercado, aunque sí ya tenían carteras importantes de crédito.

Se mantiene interés

Jaime González Aguadé, presidente de la CNBV, ha dicho que siempre hay interés de entidades por entrar al negocio bancario en México. Sin embargo, aparte de los autorizados hasta ahora, el resto sólo son acercamientos y primeras intenciones.

Del 2001 al 2016, el número de bancos en México ha pasado de 33 a 47. Pero de concretarse las autorizaciones pendientes, el número ascendería a 52.

eduardo.juarez@eleconomista.mx