Se registró un menor ritmo de crecimiento en el 2016 en los créditos de nómina y personales que otorga la banca, además, en contraparte, los financiamientos otorgados a través de las tarjetas de crédito mostraron una importante recuperación.

En el más reciente informe del Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero (CESF) se destaca que pese a que en el 2016 los créditos no revolventes, como los de nómina y personales siguieron con un vigoroso crecimiento, éste fue inferior al que mostraron en el 2015.

Por ejemplo, el documento refiere que los créditos de nómina tuvieron un repunte de 14.4% el año pasado, pero éste fue 5.2 puntos porcentuales menos que en el 2015; mientras que los personales aumentaron 14.2%, 4.3 puntos menos que el año previo.

Por el contrario, explica el CESF, la tarjeta de crédito, que durante el 2015 observó un menor crecimiento que llegó incluso a 1.2% en abril de ese año, mostró una reactivación importante durante el 2016 y cerró con un repunte de 9.0 por ciento.

Durante el último semestre del 2016 se observó un marcado cambio de tendencia en la tasa de crecimiento de los créditos de consumo no revolventes , destaca.

En general, la cartera de crédito total de la banca (incluidos créditos comerciales de consumo y vivienda) creció 12.9% en el 2016, y al interior de ésta la de consumo general mostró un repunte de 12.4% contra 11.7% del año previo.

iMOR, estable, pero ?puede verse afectado

El informe señala por otra parte que, al igual que en la cartera total, en la mayoría de los créditos al consumo también se observa una tendencia decreciente en los Índices de Morosidad (IMOR), tanto en los revolventes como en los no revolventes.

Refiere, por ejemplo, que el Índice de Morosidad ajustado tanto en créditos no revolventes como en tarjetas de crédito ha venido disminuyendo para quedar en el 2016 en 10.5 y 14.4%, respectivamente.

Lo anterior, explica, se debe a un crecimiento acelerado de cartera y a una estabilización en el crecimiento de los montos de las quitas y castigos.

No obstante, indica que este comportamiento del IMOR en los créditos al consumo no revolventes no es homogéneo, pues mientras que en los personales hubo una disminución de dos puntos porcentuales en un año para cerrar el 2016 en 12.5%; en los de nómina hubo un alza de dos puntos para alcanzar 11.8 por ciento.

Sin embargo, para el CESF es relevante mencionar que la calidad crediticia de los personales y revolventes puede verse afectada ante episodios de menor crecimiento económico que reduzcan el empleo.

Por otra parte, en la cartera de nómina se observó un ligero incremento en los Índices de Morosidad ajustada durante el último semestre del 2016. Esta situación deberá vigilarse en los siguientes meses, así como cualquier cambio de tendencia en la tasa de crecimiento y en la calidad crediticia de esta cartera, debido a las condiciones económicas imperantes , menciona.

NUEVA METODOLOGÍA

Finalmente, el CESF refiere que con la finalidad de ajustar las brechas entre las pérdidas observadas por el sistema y las reservas preventivas que las instituciones generan para afrontarlas, a partir del 2017 las instituciones de banca múltiple comenzarán a aplicar una nueva metodología de constitución de reservas para la cartera de créditos no revolventes.

En los nuevos modelos de reservas tanto de consumo revolvente como no revolvente, detalla, se actualizaron los parámetros de probabilidad de incumplimiento, severidad de la pérdida y exposición al incumplimiento, considerando que los parámetros estimados cubrieran información de periodos de expansión y de contracción económica a fin de reflejar un ciclo económico completo.

Adicionalmente, se incorporaron variables predictivas a nivel acreditado y no únicamente a nivel de crédito, provenientes de la información contenida en las sociedades de información crediticia.

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