Bnext, el neobanco español, llegará a México en noviembre, con lo que será la primera vez que sale de su país de origen para iniciar una expansión por América Latina.

Guillermo Vicandi, CEO y fundador de Bnext, explica que los motivos por los que se eligió a México como el primer país, después de España, para diversificar su negocio, son los lazos culturales que existen entre ambas naciones, pero también la baja bancarización que hay en este mercado, el gran número de teléfonos inteligentes, la densidad poblacional y que ya existe una regulación que deja más claro el panorama (Ley Fintech).

“Desde España tenemos una conexión con México, hay una gran cantidad de españoles que viven en México, mexicanos en España, hay una conexión de flujos de dinero muy importante que hace que podamos posicionarnos. La idea es ver a México como una expansión en Latinoamérica. México es el primer país al que venimos, y en el que llevamos trabajando bastante tiempo”, dice.

Los llamados neobancos ofrecen servicios financieros desde una app, sin encajar precisamente en la figura bancaria. En México operan Albo, Klar y desde hace unos meses Nubank, el neobanco brasileño más grande del mundo con 15 millones de clientes.

En el caso de Bnext, precisa su director, es una app que funciona con una tarjeta de débito, pero a diferencia de otros neobancos, pone en su plataforma diversos servicios no sólo de crédito, sino de inversión, seguros y otros.

“Lo que hacemos es negocio bancario distinto, somos un market place de productos financieros, hacemos la integración con diferentes productos como préstamos, ahorros, inversión y seguros. Integramos esos productos dentro de la aplicación, la contratación se hace dentro de la app, el cliente sabe qué está contratando productos con determinada entidad y todo sucede dentro de la app. Analizamos quién es el cliente para recomendar el producto que mejor se adecúa a sus necesidades y ofrecemos una variedad de productos. Hacemos servicio bancario sin ser un banco, cobramos a los proveedores de productos del market place por cada cliente que les llevamos”, explica.

Bnext lleva en el mercado español poco más de dos años y medio y en este lapso ya tiene más de 250,000 tarjetas colocadas. En México, la idea es conseguir, en el primer año de operaciones, esos 250,000 usuarios, dado el tamaño de mercado, y los productos que aquí se ofrecerán dependerán de un análisis de las necesidades de los clientes, pero el fundador adelanta que en una primera instancia serían préstamos, inversión y seguros.

“Banca no ha sufrido revolución tecnológica”

En entrevista, Guillermo Vicandi reconoce que los llamados neobancos pueden quitarle parte del mercado, en ciertos segmentos, a la banca tradicional, pero que en los últimos años ha habido más una colaboración entre ambos jugadores.

“Al final la banca es casi la última gran industria que queda por sufrir una revolución tecnológica, la banca está pasado por eso ahora, pero ha sido de las últimas”, enfatizó.

No obstante, precisa que no es que el modelo de la banca tradicional vaya a desaparecer, pero sí va a convivir, o ya lo está haciendo, con modelos que antes no existían.

Vicandi comenta que otro de los motivos por los que Bnext optó por llegar primero a México es porque hay en el país una Ley Fintech que deja claro que es lo que los nuevos jugadores de servicios financieros pueden hacer y qué no.

En este sentido y dado que se trabaja con un tema muy sensible que es el dinero de la gente, considera que debe haber una regulación clara.