La liberación del exdueño de Oceanografía, Amado Yáñez Osuna, la madrugada del pasado jueves, no significa una exoneración del delito del que se le acusa sino un beneficio del Nuevo Sistema de Justicia Penal, pero el juicio en su contra continúa, afirmó Citibanamex, institución financiera que fue defraudada por la empresa contratista de firmas petroleras, caso que se dio a conocer a inicios del 2014.

En un breve pronunciamiento, Citibanamex mencionó que apenas en marzo pasado la magistrada Porras Odriozola, titular del Tercer Tribunal Unitario en Materia Penal del Primer Circuito, confirmó el auto de formal prisión en contra de Amado Yáñez, y con ello la vigencia de la causa penal que se sigue.

No obstante lo anterior, dado el Nuevo Sistema de Justicia Penal en México, la prisión preventiva de Amado Yáñez fue sustituida por una nueva medida cautelar , precisó el banco.

Sin embargo, Citibanamex enfatizó que la liberación del exdueño de Oceanografía no significa una exoneración del delito del que se le acusa, y destacó que, de hecho, el juicio penal continúa en su contra.

La madrugada del pasado jueves Amado Yáñez abandonó el Reclusorio Sur de la Ciudad de México, tras haber pagado una fianza de 7.5 millones de pesos. Como un beneficio del Nuevo Sistema de Justicia Penal, su proceso penal lo seguirá en libertad, pero portando un brazalete de ubicación y presentándose a firmar de forma periódica, según se dio a conocer.

Amado Yáñez Osuna fue encarcelado en el 2014, luego de que se diera a conocer que su empresa, Oceanografía, había defraudado a Banamex por alrededor de 400 millones de dólares, a través de cuentas por cobrar (factoraje) falsas.

Derivado de ello, la autoridad intervino a la proveedora de servicios a empresas petroleras, incluida Pemex, y en el 2016 se le declaró en concurso mercantil.

Aunque Citibanamex reclamaba a Oceanografía además el pago de algunos créditos, un juez no reconoció la totalidad de éstos, pero el banco informó en su momento que seguiría defendiéndolos.

Este fraude a la filial mexicana del estadounidense Citigroup no sólo afectó a Oceanografía, en la coyuntura también fueron despedidos altos directivos de Banamex por su presunta responsabilidad en el fraude. En este marco, también dejó el cargo el entonces director general de la entidad, Javier Arrigunaga.

Pero, no sólo eso. En su momento, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) impuso una sanción de casi 30 millones de pesos a Citibanamex, por fallas en sus controles internos que derivaron en el fraude que costó al grupo financiero alrededor de 400 millones de dólares.

Sólo meses después de que se diera a conocer el fraude, directivos del banco, ahora conocido como Citibanamex, afirmaban que el caso Oceanografía estaba cerrado para la institución. Sin embargo, a la fecha, sigue fluyendo información sobre este tema que salió a la luz hace poco más de tres años (febrero del 2014).

Para Banamex este capítulo está cerrado , declaraba Ernesto Torres Cantú, director del grupo, en diciembre del 2014.

En cierto punto, este asunto acrecentó también las versiones de que Citigroup vendería su filial mexicana. Sin embargo, en el transcurso de los años se han desmentido tales versiones, e incluso el grupo estadounidense ha anunciado en este tiempo fuertes inversiones en México, dada la importancia que le representa para su negocio.

eduardo.juarez@eleconomista.mx