Para diciembre del 2012, el gobierno federal ya prevé contar con las condiciones necesarias para hacer llegar los recursos de los programas de desarrollo social a los beneficiarios, informó BBVA Research.

En un reporte, la unidad de investigación ubicó a México entre los que tienen metas más ambiciosas y concretas para avanzar en la adquisición de mecanismos que apoyen y faciliten la inclusión financiera.

El documento también expone que para lograr esta meta la Sedesol plantea utilizar la red de sucursales y corresponsales de Bansefi.

Los proyectos que administra el gobierno federal son el programa de desarrollo humano Oportunidades y el Programa de Apoyo Alimentario, los cuales tienen un presupuesto superior a 73,000 millones de pesos que beneficiaron a 6.5 millones de familias durante el 2011.

De éstas, cerca de 5 millones de familias habitan en localidades rurales que tienen un alto índice de marginación, indica el documento.

El gobierno estima que las ganancias derivadas de los pagos a través de medios electrónicos, en caso de que se cumplan, serían de casi 8,300 millones de pesos, lo que equivaldría a 0.1% del Producto Interno Bruto.

Dicha cantidad representa cerca de 25% de las ganancias potenciales que podrían generarse por la aplicación de la bancarización para todos los subsidios, consigna el documento.

El grupo de estudios reconoció el avance que tiene México en materia de pagos electrónicos, el cual está considerado en los presupuestos de Egresos de la Federación del 2010 y 2011, y cuyo alcance debe prever el pago a los beneficiarios de los programas de subsidio, la nómina de los servidores públicos, a los proveedores de bienes y servicios y de las personas que son contratadas bajo el esquema de honorarios.

BBVA considera: Al operar los programas de subsidios, se pretende transferir de manera segura los apoyos a los beneficiarios y que el uso de los recursos electrónicos coadyuven a que éste acceda a otro tipo de productos.

El reporte informa: La existencia de una demanda de servicios financieros entre la población de bajos ingresos asociada al hecho de que los programas tienen un número importante de beneficiarios y flujos de pago abren una ventana de oportunidad para la banca comercial .