El acceso al crédito y financiamiento por parte de las mujeres mexicanas para establecer, desarrollar o consolidar su empresa, aún vislumbra retos para hacerse más accesible, aseguran especialistas.

Como respuesta a esta situación, las microfinancieras han sido una de las ventanas que han permitido que los recursos económicos lleguen a manos de más mujeres microempresarias.

A través del Programa Nacional de Financiamiento al Microempresario (Pronafim), el Finafim hasta el 2009 entregó 3,426 millones de pesos: 2,700 millones fueron otorgados exclusivamente a mujeres y 633 a hombres. Con esto se benefició a 500,000 personas de las cuales 407,000 son mujeres , detalló María del Carmen Díaz Amador, coordinadora del programa federal, en conferencia de prensa.

Por su parte, el Fondo de Microfinanciamiento a Mujeres Empresarias (Fommur) colocó 714 millones de pesos el año pasado, de los cuales se han beneficiado 129,000 mujeres, agregó Díaz Amador.

A pesar de que las mujeres han sido las mejores pagadoras de estos microcréditos y las que más los solicitan, existe una serie de vulnerabilidades que aún las alejan de mayores montos de financiamiento.

En el mayor de los casos, no cuentan con títulos de propiedad y no dedican la mayor parte de su tiempo a la actividad económica, por eso les es difícil acceder a ellos , apuntó Laura Correa, directora de Desarrollo Humano Sustentable del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres).

Díaz Amador reconoció que hablar de mujeres y microfinanzas es mucho más que hablar de crear empleos, se trata de bienestar económico para las familias y el desarrollo social, por eso es importante impulsar más microcréditos a mujeres empresarias partiendo de la metodología de grupos solidarios .

Para el 2010 el Pronafim cuenta con un presupuesto de 2,000 millones de pesos y se espera atender a más de 700,000 microempresas.

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