Al cierre del 2012, un total de 68 sociedades cooperativas de ahorro y préstamo (socaps), de las 610 registradas, no habían solicitado autorización a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) para operar.

Con base en información del fondo de protección, de estas 68, 17 tenían la clasificación C por parte del Comité de Supervisión Auxiliar, es decir, tras la evaluación realizada por éste, no salieron bien calificadas, no tenían condiciones para obtener la autorización, requerían una reestructura que pudiera implicar su fusión, escisión o transmisión de activos y pasivos a otra sociedad, y además podían necesitar apoyos financieros para estar en posibilidades de cumplir con los requisitos para pedir el permiso a la CNBV.

Otras 26 cooperativas habían sido calificadas con D , ya que se encontraban muy dañadas, no podían cumplir con los requisitos mínimos para pedir autorización, además de que se podía calificar en esta categoría a las socaps que realizaban operaciones que contravenían a las leyes aplicables. Y 25 más, incumplían con lo estipulado en la Ley para Regular las Actividades de las Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo y, por lo tanto, ni siquiera tenían acceso a la prórroga condicionada.

Estas 68 cooperativas de ahorro y préstamo son las que en general tenían problemas para ser autorizadas, pero sólo representaban 11% del total de las socaps registradas; 6% del número de socios, y 4% de los activos totales del sector.

En diciembre, el Congreso de la Unión aprobó una nueva prórroga -hasta marzo del 2014- para que las cooperativas se regularicen, la disposición fue ya publicada el Diario Oficial de la Federación.

Según información del propio Focoop, el grueso de las socaps ya está regularizado. Cifras al cierre del 2012 indicaban que 70 ya tenían autorización; 288 eran de nivel básico, es decir, con activos inferiores a 2.5 millones de Udis y sin necesidad, de autorización para operar, y cerca de 200 seguían siendo evaluadas.

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