La operación limpieza del ladrillo toma velocidad en España. En 10 meses, la banca grande y mediana española han anunciado traspasos de activos tóxicos procedentes de su herencia inmobiliaria por valor de 37,600 millones de euros. Al cierre del año pasado, el lastre inmobiliario total del sector, incluidas las rurales, ascendía a 151,000 millones de euros.

Los cálculos incluyen las grandes ventas comunicadas por Santander, que marcó el camino con el saneamiento de Popular, BBVA España y CaixaBank. También 10,800 millones que Sabadell quiere desinvertir antes de agosto. Una de esas cuatro carteras ya está vendida.

Gracias a estas operaciones, BBVA, CaixaBank y Sabadell van a dar un vuelco a sus balances y eso se va a traducir en una mejora de su rentabilidad.

Los tres rebajarán de forma exprés el peso de los activos tóxicos en sus balances en España hasta 4% o incluso por debajo, nivel considerado de normalidad por las agencias de rating.

Casuística

CaixaBank, que el jueves anunció el traspaso en bloque de todos sus inmuebles a una sociedad controlada por Lone Star, se ha metido de un día para otro en el grupo de los bancos más saneados.

La entidad se ha quedado sólo con los créditos morosos y, gracias a eso, ha reducido a la mitad su mochila inmobiliaria. De los activos traspasados, 33% corresponde a suelo, 56% a obra finalizada y 11% a vivienda en construcción.

Los activos tóxicos de Banco de Valencia, que están protegidos de pérdidas futuras por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria, han quedado fuera de esta operación. La mayoría de sus inmuebles fue aparcado en su día en Sareb.

Sabadell va a pasar de ser el banco con más cantidad de préstamos impagados y viviendas a exhibir el balance más limpio junto con BBVA y Bankinter. Gran parte de su mochila procede de CAM y está protegida por un Esquema de Protección de Activos del Fondo de Garantía de Depósitos, cuyo visto bueno es necesario para cerrar esta operación.

Según Goldman Sachs, si se deshace de 10,800 millones en activos tóxicos que tiene en venta y si se suman los préstamos sanos refinanciados, Sabadell puede colocarse al nivel de Bankinter por rentabilidad. De acuerdo con sus cálculos, su Rote (rentabilidad sobre capital tangible) saltará a 11% y su valor en Bolsa superará su valor en libros por primera vez en mucho tiempo.

Gracias a la venta hace unos meses de un lote de 78,000 inmuebles, BBVA España ha logrado igualar la escasa exposición inmobiliaria de Bankinter, que apenas resultó afectado por el pinchazo de la burbuja porque no engordó el balance con el financiamiento a promotores. Eso explica que su rentabilidad sea más del doble que la de sus rivales.

Cerberus, el comprador, tasó estos inmuebles, muchos de CatalunyaCaixa y de Unnim, con un descuento de 61 por ciento. Hace unos días, BBVA vendió también 1,000 millones de crédito moroso, la mayor cartera de este tipo traspasada por un banco en España.

Drenar activos inmobiliarios permite aflorar la rentabilidad del negocio bancario, afirman expertos.