Una vez que han vencido los plazos de diferimiento de pagos de créditos bancarios, medida que se lanzó entre marzo y abril para apoyar a las personas que tuvieron problemas económicos por la pandemia del Covid-19, ahora se buscarán soluciones a los clientes que continúen con complicaciones de ingresos.

Para ello, la Asociación de Bancos de México (ABM) sigue trabajando con la autoridad para que, a inicios de septiembre, se ponga en marcha un programa de reestructuras de crédito, que incluirían soluciones específicas para cada caso.

“No tenemos todavía un plan definido y aprobado por nuestros reguladores, por la autoridad bancaria, estamos trabajando en eso y esperemos que para la primera semana de septiembre, tengamos ya un planteamiento”, dijo Luis Niño de Rivera, presidente de la ABM.

En videoconferencia con motivo de la reunión del comité de asociados, el banquero informó que será de septiembre a diciembre cuando se tenga el mayor número de vencimiento de los plazos del programa de diferimiento de pagos, por lo que recomendó a los clientes acercarse con sus respectivos bancos, si es que así lo requieren.

“Sí es importante que las personas sepan que acercarse a su banco es lo más valioso que pueden hacer para poder resolver cualquier situación que tengan. Se tiene qué ver persona por persona, porque no es el mismo efecto que está teniendo la economía, ni en todas las regiones ni en todos los segmentos económicos”, señaló.

Subrayó que así como cuando se otorgaron los créditos y cuando se entró al diferimiento de pagos, “así van a ser las reestructuras, de manera individual y con arreglos particulares para cada caso”.

Luis Niño puntualizó que se tendrá un acercamiento directo con cada uno de los acreditados y habrá flexibilidad y facilidad de reestructurar, para darle espacio a toda la gente que tenga posibilidad de recuperar su actividad económica o su ingreso.

“En las consideraciones con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) incluimos todo: sectores específicos, tipos de crédito, plazos, montos, reservas, y desde luego registros en el Buró. Todo esto está a consideración en el programa que estamos analizando junto con nuestros supervisores y reguladores, y lo tendremos listo la primera semana de septiembre”dijo.

Productos ad hoc 

Eduardo Osuna, vicepresidente de la ABM, complementó que los bancos ya trabajan en diferentes productos de solución para las diferentes casuísticas, lo que ha permitido tener sensibilidad sobre lo que se está haciendo con los clientes y dar los productos adecuados.

“Tendremos que ir ajustando en función de los segmentos, de los perfiles y un poco la capacidad de pago de los clientes, justamente un producto de solución ad hoc a cada uno de ellos. Algunos clientes que se están acercando y que evidentemente deben estar regularizándose de manera voluntaria y con el apoyo de nuestra parte”, comentó.

Agregó: “lo que estamos buscando como banca, es que haya evidencia también de ingreso y de pago de muchos clientes para poder cubrir todos los temas regulatorios que también es justamente lo que estamos discutiendo en términos de apoyo con la CNBV, y creo que hay que hacerlo caso a caso y que la gente se acerque a sus bancos”.

Esperar el banderazo de salida

Julio Carranza, también vicepresidente de la ABM, mencionó que ahora se está en espera de que la autoridad dé el visto bueno al plan de la banca.

“Primero lo que tenemos que esperar es a que se dé este banderazo de salida; segundo, todos los bancos estamos ya listos y preparados con diferentes programas atendiendo hoy todavía dudas y en el momento en el que esto se haga ya de manera oficial, cada banco, dependiendo de la cartera, del tipo de cliente que atienda cada banco, es como los programas de reestructuras se estarán manejando y ofreciendo”, expuso.

En este sentido, subrayó que la banca está atenta para atender a todos los clientes con intención de pagar sus créditos, pero que necesiten un mayor plazo o condiciones diferentes o especiales.

eduardo.juarez@eleconomista.mx