El Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB) informó que Banco Bicentenario (que dejó de operar en julio del 2014) entró ahora en un proceso de Liquidación Judicial.

Ello implica que el instituto procederá a la venta de activos de la otrora institución financiera, para cubrir al resto de los acreedores que resultaron no prioritarios.

Semanas después de que Bicentenario dejó de operar por problemas de capitalización, a los ahorradores garantizados, es decir, a aquellos que no tenían ningún vínculo de negocio con el banco, se les pagó la totalidad de su dinero con recursos de la institución, pero también del Fondo de Protección a cargo del IPAB, toda vez que para ellos había prioridad.

Sin embargo, falta cubrir a los acreedores que sí tenían algún vínculo de negocio con Bicentenario, entre los que se encuentran: prestadores de servicios y accionistas, entre otros. Es a estos a los que se buscará pagar en este marco de Liquidación Judicial Bancaria.

La Liquidación Judicial Bancaria es una nueva figura derivada de la reforma financiera. Antes, pagar a todos los acreedores de un banco quebrado, podía llevar meses o años. Lo que se busca ahora es agilizar los procesos y le venta de activos de la institución con problemas.

El IPAB informó que con ello continúa la resolución del Banco en un foro jurisdiccional que seguirá otorgando certidumbre jurídica al proceso, y agregó que será el representante legal de la citada entidad bancaria, por lo que cuenta con las más amplias facultades de dominio que en derecho procedan.

Es importante destacar que los clientes, depositantes, accionistas y demás personas, así como las entidades acreedoras o deudoras de Banco Bicentenario, mantienen sus derechos y obligaciones frente a la institución en Liquidación Judicial .

mfh