Freiberg am Neckar, Ale. Los bancos cooperativos alemanes, el sector de mayor presencia en este país, saben y tienen claro que uno de los retos para poder adaptarse y competir en el mercado financiero es ofrecer servicios de forma más ágil por la vía de la tecnología.

En Alemania, el efectivo y el uso de tarjetas de débito o crédito continúan como los medios de pago predominantes. En este contexto, los bancos cooperativos, con una tradición de casi 150 años en este país, poco a poco comienzan a idear soluciones digitales para sus socios y clientes.

Este medio visitó la sede del banco cooperativo Die VR-Bank Neckar-Enz eG, que se encuentra en la ciudad de Freiberg am Neckar muy cerca de Stuttgart, y el cual ha creado soluciones para sus 541,000 socios y 70,000 clientes. Los bancos cooperativos en Alemania no sólo dan servicios financieros a sus socios como en México, sino también atienden a no socios.

Esta cooperativa, que es la número 100 de mayor tamaño del sector de bancos cooperativos compuesto por 875 entidades, ha instaurado el concepto de sucursales remotas que le ha permitido ahorrar costos en recursos humanos y además darle acceso a la población, que en su mayoría se encuentra en una zona avícola alemana.

Herr Timm Häberle, presidente de la junta directiva de este banco cooperativo, explicó que la operatividad de esta entidad poco a poco ha visto una migración hacia el mundo digital, pues, por ejemplo, hace dos años contaba con 41 sucursales y en la actualidad este número se ha reducido a 31.

“Llevamos reduciendo el número de sucursales desde hace dos años, para atender a un total 541,000 socios y un total de cerca de 71,000 clientes”, detalló Häberle y añadió que cuenta con un saldo total de ahorro de más de 1,400 millones de euros y una cartera cercana a 1,000 millones de euros.

“Tenemos que interpretar la digitalización no como una amenaza sino como una oportunidad para poder seguir desarrollando nuestro negocio”, enfatizó Häberle.

El modelo de sucursales remotas de esta entidad se basa en la atención a distancia a los socios y clientes de ésta. Un operador remoto puede atender a las personas que requieran de un servicio desde alguna de estas tres sucursales y, en caso de que los socios o clientes requieran de efectivo, existe un cajero en ella para poder darle la liquidez que requiere.

“En la actualidad, tenemos tres sucursales (remotas) que están en una fase de ensayo para ver si lo podemos masificar más adelante (...) La idea es colocarlas en sitios donde hay mucho tránsito de gente y en zonas rurales; cerca de las carreteras”, acotó el directivo.

Häberle explicó que en Alemania lo más costoso para una entidad financiera es el recurso humano, por lo que si una sola persona atiende a tres sucursales puede generar un ahorro a la organización.

“Nos estamos ahorrando el salario de dos personas, por lo cual podemos decir que reducimos el gasto (...) Seguiremos sustituyendo sucursales reales por sucursales remotas. Los bancos cooperativos están sustituyendo sucursales por temas digitales, seguiremos por el mismo camino”, expresó.

En la actualidad, el Die VR-Bank Neckar-Enz eG cuenta con tres sucursales de asistencia remota y en cada una ha realizado una inversión de 50,000 euros. “Con esto podemos atender a nuestros clientes de manera personal, además de la banca telefónica, con lo que reducimos considerablemente el costo de personal”, detalló el directivo.

Fusiones para subsistir

El sector de los bancos cooperativos alemanes se ha caracterizado por sus constantes fusiones con el fin de fortalecer la presencia y operatividad.

Después de la crisis del 2008, cuando se incrementaron los costos regulatorios, fue necesario que el sector se consolidara aún más, ya que el contexto de tasas casi negativas en la Unión Europea los obligó a eficientar su operación, recordó el directivo.