La pandemia del Covid-19 y las medidas adoptadas para evitar su propagación han afectado considerablemente a la actividad económica mundial, así lo consideraron los miembros de la Junta de Banco de México

En las minutas publicadas hoy, se indica que todos los miembros coincidieron en que la compleja situación económica global ha dado lugar a importantes revisiones de las expectativas económicas, las cuales incorporan una fuerte contracción de la actividad productiva en la primera mitad de 2020.

Asimismo, se señala que la mayoría comentó que se proyectan caídas en la actividad no vistas desde la Gran Depresión.

“Uno señaló que se estima que el impacto será más profundo en las economías avanzadas, lo que intensificaría el choque de demanda mundial. Añadió que, entre las emergentes, las latinoamericanas serían las más afectadas debido a los menores precios de las materias primas, un extenso sector informal y posiciones fiscales frágiles”, se explica en el documento.

También se destaca que algunos de los miembros esperan una recuperación importante en 2021, lo cual se encuentra sujeto a riesgos considerables incluyendo: 

  • la incertidumbre respecto del momento, las condiciones y el ritmo de reapertura de la economía
  • el posible resurgimiento de brotes epidemiológicos en ausencia de una vacuna o tratamiento efectivo
  • una mayor cautela para reanudar actividades
  • que los daños a los aparatos productivos y cadenas de suministro sean difíciles de revertir, especialmente si los sistemas financieros sufren afectaciones considerables.

México

El documento señala que la mayoría de los miembros coincidió en que la pandemia es un choque sin precedente. En lo que se refiere a la actividad económica nacional, la mayoría de los miembros apuntó que la oferta ha resentido las interrupciones en la producción de bienes y servicios, así como el cierre de establecimientos.

“La demanda se ha visto afectada por un menor consumo, consecuencia de la disminución del ingreso de las personas y las menores oportunidades de gasto, así como por reducciones en la inversión y en la demanda externa, en parte por la desaceleración de Estados Unidos”.

Refieren que en su reunión de política monetaria, del 21 de abril, fuera de calendario, su decisión de forma unánime fue de recortar la tasa de referencia en 50 puntos base para ubicarla en 6 por ciento.

En la minuta, la mayoría de los miembros de la Junta de Gobierno destacan la importancia de mantener fundamentos macroeconómicos y generar políticas públicas que den certidumbre para la inversión privada.

“Coincidieron en implementar medidas adicionales para promover un comportamiento ordenado de los mercados financieros, fortalecer los canales de otorgamiento de crédito en la economía y proveer liquidez para el sano desarrollo del sistema financiero. La mayoría señaló en este contexto la importancia de dar una respuesta oportuna ante la rápida evolución de las circunstancias”, señalaron.Destacaron que, ante las afectaciones derivadas de la pandemia, se anticipa una contracción importante de la actividad económica nacional en el primer semestre del año, si bien reconocieron que aún se desconoce la magnitud y duración de los efectos de la pandemia y que la información disponible aún es limitada.

Sobre la inflación todos enfatizaron la disminución que recientemente se registró destacando que esta obedeció, principalmente, a una reducción del componente no subyacente.

Finalmente, todos reconocieron que el marco macroeconómico global y nacional ha cambiado considerablemente en las últimas semanas, y ante la conveniencia de actuar oportunamente, era necesario tomar una decisión de política monetaria fuera del calendario anunciado y acompañarla de medidas adicionales para promover un comportamiento ordenado de los mercados financieros, fortalecer los canales de otorgamiento de crédito y proveer liquidez para el sano desarrollo del sistema financiero.