Más de 100 familias de Molino 25 en la colonia La Planta, de Iztapalapa, están en la incertidumbre sobre sus viviendas que resultaron dañadas luego del sismo de 7.1 grados del 19 de septiembre.

La unidad habitacional construida por el Infonavit quedó flotando sobre una grieta que, cuentan los vecinos, se amplió luego del movimiento telúrico, pues desde el inicio de las obras ya se tenía conocimiento de su existencia.

“Lo único que nos ofrecen son créditos, pero ya pagamos nuestras viviendas”, contó en entrevista Janette Bautista Hernández.

Más de 500 personas que habitaban los 132 departamentos están en vilo. Aunque las autoridades delegacionales y del Infonavit los han recibido, no hay una respuesta concreta sobre el destino de sus viviendas.

El reclamo general crece cuando, alegan, hubo un reparto discrecional de los recursos del Fonden. “Sólo cinco recibieron las tarjetas de Sedatu, pero todos estamos afectados, hay una grieta que pasa por debajo de los edificios”, acusaron.

Paralela a la unidad habitacional se abrió una grieta tras el sismo. Los vecinos dicen que la falla geológica data desde el temblor de septiembre de 1985 y 30 años después se acentuó dejando en el aire las viviendas.

Las principales afectaciones, además de Molino 25, se registran en el andador Revolución, Unión y Molino Arrocero. Decenas de casas están literalmente flotando. Sus habitantes tuvieron que irse a vivir con familiares, o bien, mal viven en los albergues improvisados en la calle Rosalitas. Ninguno ha tenido respuesta sobre la exigencia de reubicación.

Para los vecinos de Molino 25 la situación no es distinta. Contradicciones entre los dictámenes sobre los departamentos y la aseguradora con otro diagnóstico de las afectaciones dilatan una respuestas efectiva para las más de 500 personas.

“La aseguradora puso a mi departamento como daño parcial, la sorpresa me la di cuando me doy cuenta que a mi vecina de al lado le dieron pérdida total, al de arriba sin daños, a otro del segundo piso daño parcial y así muchos. Entonces para mí fue incongruente que en un mismo edificio dieran distintos tipos de daños”, explicó Bautista Hernández.

El dictamen contrasta con el de protección civil que diagnosticó “demolición y reubicación de vivienda”.

“Aparte tenemos el dictamen del Instituto de la Seguridad de Construcciones que dice textualmente que cada mes deben de hacer un estudio para ver el comportamiento que está teniendo la grieta y que los edificios tienen daños estructurales que se pueden corregir”, dijo.