Autoridades de Michoacán encontraron la mañana del domingo seis cabezas humanas en una zona fronteriza con Jalisco y donde son habituales los enfrentamientos entre distintos grupos del crimen organizado.

La Fiscalía michoacana, en un comunicado, indicó que los decapitados eran seis hombres, aunque no habían sido identificados.

El hallazgo, en pleno día de Navidad, fue en el municipio de Jiquilpan, ubicado en la región limítrofe entre Michoacán y Jalisco.

Esta zona ha sido escenario de violencia vinculada al crimen organizado desde hace años, generalmente protagonizada por la lucha por el control del territorio que libra el cártel de Jalisco Nueva Generación y grupos criminales enemigos.

Crimen en Atoyac

Por otra parte, siete personas fueron asesinadas por hombres armados mientras celebraban una fiesta familiar de Navidad en Guerrero, informó la Policía local.

Los hechos ocurrieron en la madrugada en una vivienda del poblado Puente del Rey, del municipio cafetalero de Atoyac.

Interrumpiendo la fiesta navideña, los agresores abrieron fuego contra una mujer y seis hombres de entre 24 y 54 años de edad, indica un informe de la Policía de Guerrero.

Los muertos son tres hermanos, su padre, su tío, y un hombre y una mujer que eran invitados. Dos policías del municipio de Atoyac y otro miembro de la Policía estatal están entre las víctimas mortales, precisó Roberto Álvarez, portavoz de Seguridad del gobierno de Guerrero.

Frente a un domicilio se encuentran las personas privadas de la vida , comentó el jefe regional de la Policía estatal, quien pidió el anonimato por motivos de seguridad.

Las autoridades hallaron casquillos percutidos de escopetas en el lugar del crimen, donde se desplegaron policías y militares.

Guerrero es considerado uno de los estados más violentos de México por la presencia de bandas del narcotráfico que, además de asesinar a sus rivales, se financian a través de extorsiones y secuestros.

Esta empobrecida región clave para la producción y tráfico de mariguana y amapola, acaparó la atención mundial en el 2014 con la desaparición y presumible masacre de 43 estudiantes de la escuela normal de Ayotzinapa, a manos de policías coludidos con criminales.

Según fuentes oficiales, desde el 2006, cuando el gobierno federal militarizó la guerra contra las drogas, más de 170,000 personas han sido asesinadas.