En Tultepec, Estado de México, el exceso de mercancía y materiales inestables de pirotecnia han ocasionado diversas explosiones, dejando a su paso decesos; sin embargo, aún queda una última oportunidad para estar en regla y operar con normalidad en el Mercado de Artesanías Pirotécnicas de San Pablito.

“Si vuelve a ocurrir otra tragedia como en diciembre (del 2016), ahora sí nos cierran el mercado”, dijo Isabel, de 42 años de edad, quien se encarga de vigilar el predio donde se ubican 300 locales reconstruidos tras la explosión de fuegos artificiales que dejo 42 muertos el pasado 20 de diciembre del 2016.

Tultepec se caracteriza por una gran cultura e industria de la pirotecnia, ya que cerca de 50% de su población se dedica directa o indirectamente a la producción de fuegos artificiales.

Por lo que pobladores solicitan que sea abierto el nuevo mercado San Pablito ante la urgencia de seguir trabajando. Ellos indican que no han recibido permisos de los nuevos locales, ya reconstruidos, a más de un año y medio de la tragedia que incineró todo a su paso.

“La tragedia del mercado sigue teniendo daños colaterales, ya que no se han restablecido los permisos a pesar de que en agosto empieza la temporada alta. Nosotros tenemos carpas para vender (y) llevamos a los compradores a lugares autorizados (donde entregan los productos). Es muy complicado”, mencionó uno de los locatarios.

Rodeado por grava roja, se encuentra el predio de 5.5 hectáreas donde se pretende establecer el tianguis con 300 locales, respectivamente numerados y con un serial del permiso para manejar pirotecnia; el diseño fue previamente acordado por locatarios y especialistas.

“Se vende pirotecnia de juguetería”, es la leyenda que se lee en diversos letreros para atraer a los compradores y llevarlos a La Saucera, zona autorizada por la Secretaría de la Defensa Nacional para la fabricación y distribución de productos con pólvora.  Esto sin importar el riesgo que se corre por llevar la mercancía en los automóviles.

“El gobierno estatal ofreció concluir el tianguis pirotécnico en septiembre del otro año. Vendemos productos, pero tampoco queremos arriesgarnos; estamos en vilo de que sea en agosto la entrega del mercado”, dijo Ana, de 23 años, hija de una vendedora.

En lo que va del 2018, sumando las explosiones registradas, son 35 las personas que han perdido la vida por estallidos de pólvora.

“Tultepec es una bomba de tiempo, sabemos lo que representa nuestro trabajo, no lo vamos a dejar. Seguimos adelante a pesar de todas las explosiones”, mencionaron locatarios.

Las pasadas explosiones en el Barrio de La Saucera, que dejaron 24 muertos y más de una decena de heridos, el pasado 5 de julio, no han sido impedimento para que los pobladores sigan trabajando. Pues buscan la manera de seguir produciendo en talleres autorizados o clandestinos, como comentaron algunos vecinos del lugar.

Mientras que el gobernador del Estado de México, Alfredo Del Mazo, dio a conocer que autoridades determinaron implementar una serie de regulaciones para la fabricación y venta de pirotecnia en Tultepec.

Finalmente, Gustavo González, un vendedor de la zona, señaló que “buscamos una oportunidad, pero el error de algunos nos perjudica a todos, que cierren los cientos de talleres clandestinos, que nos permitan vender”, dijo.