El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) revocó el procedimiento de conteo rápido que pretendía llevar a cabo el Instituto Federal Electoral (IFE), con el propósito de obtener una estimación preliminar de la votación de la elección presidencial del 1 de julio; el Instituto Federal Electoral analizará la resolución.

El Tribunal llegó a la conclusión de que el acuerdo aprobado por el IFE se basó en acuerdos imprecisos y no aclaró los argumentos jurídicos que validaban el conteo.

El magistrado Constancio Carrasco Daza, a cargo del proyecto de sentencia, recordó que ya existe un instrumento con validez jurídica, considerado en la ley electoral, que permite al Instituto ofrecer esas tendencias de votación: el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), y que la aplicación de un conteo rápido podría generar incertidumbre y confusión en el electorado.

Los magistrados se pronunciaron por establecer sólo el PREP y revocar el acuerdo que le dio origen al conteo rápido.

Por unanimidad, los magistrados de la Sala Superior estimaron fundados los agravios formulados por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), que cuestionó la puesta en operación de dicho mecanismo.

El consejero electoral Alfredo Figueroa dijo que el IFE analizará en los siguientes días los argumentos que provocaron esta decisión del Tribunal para eventualmente insistir ante ese hecho.

En tanto, el consejero del IFE Sergio García Ramírez destacó que la falta del mecanismo de conteo rápido, el 1 de julio, generará un vacío informativo de carácter oficial, que será llenado por otras voces, con sus propias fuentes de información .

Cabe destacar que la aprobación de este nuevo mecanismo de conteo rápido en el IFE, el 8 de abril pasado, fue controvertida, porque hubo consejeros que se manifestaron en contra, como Francisco Guerrero.

Me parece que debemos reconocer que los ejercicios como el que se aprobó está acompañado de un grado de incertidumbre, ya que existe el riesgo de que la estimación del conteo rápido tenga discrepancias con respecto a los resultados oficiales o que las diferencias de los resultados sea reducida y no permita determinar con el mayor grado de certeza al ganador de la contienda, como sucedió en el proceso electoral federal del 2006 , afirmó entonces Guerrero.

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