A pesar de tener dientes para cancelar elecciones o votos por la participación de gobiernos en las elecciones, rebase en el gasto de campaña o inicio adelantado del proselitismo, en los nueve años la autoridad electoral sólo ha podido documentar ilícitos en nueve de las más de 140,000 casillas que se instalaron en el 2003 y el 2006.

En caso de anulación total de una elección, en esos nueve años sólo se registró un caso en Tabasco en el 2000, cuando se ordenó reponer el proceso para elegir Gobernador y recientemente, el año pasado, la anulación de los comicios para Presidente municipal de Morelia, Michoacán.

En cada proceso son constantes las denuncias presentadas por los partidos respecto de la participación de los gobernadores en los comicios locales o federales, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) -único órgano que puede anular elecciones- sólo detectó causales de nulidad genérica en nueve ocasiones desde el 2003.

En ninguno de los casos descubrió participación indebida de funcionarios públicos o rebase en los gastos de campaña, sino que sus argumentos se basaron en irregularidades de funcionarios de casilla o de representantes de partido, entre otras.

En las elecciones federales del 2003 para renovar la Cámara de Diputados, el tribunal electoral detectó causal de nulidad genérica en cinco casillas.

En el Distrito IV de Zacatecas, se anuló una casilla porque a tres personas que sufragaron allí les correspondía una casilla distinta.

En una más, también en Zacatecas, los funcionarios omitieron asentar en el acta de escrutinio y cómputo el número de ciudadanos que votó, la cantidad de boletas depositadas en la urna y las sobrantes.

En el Distrito VI de Coahuila, los representantes del PAN estuvieron en las casillas básicas cuando estaban registrados en las contiguas. En el Distrito XXII del Estado de México, el paquete electoral fue entregado al Consejo por el representante de una coalición que no tenía facultades para ello.

En el 2006 hubo cuatro casos. En el Distrito VIII en Chihuahua, al examinar el paquete electoral no se encontró el sobre correspondiente a los votos válidos de la elección de Presidente de la República, sólo el de votos nulos y boletas sobrantes, así como de la elección de diputados y senadores.

En el Distrito XI de Michoacán se extraviaron 200 boletas de la elección de Presidente. En el Distrito XVIII de Veracruz no se distribuyeron las boletas para Presidente. En el Distrito XVII de Guanajuato, una casilla se instaló sin dos escrutadores. En el 2009, en los comicios de sucesión en San Lázaro, no se presentaron quejas y el TEPJF prácticamente no intervino.

Es causal de nulidad de la casilla:

  • Si permite votar a ciudadanos con una credencial distinta a la del IFE, sin una sentencia del TEPJF para emitir su voto.
  • Si un funcionario de casilla hubiese portado emblema de partido político durante la jornada.
  • Si encuentran boletas en la mampara o fuera de la casilla.
  • Si no se impregna el líquido indeleble en el dedo de los votantes.
  • Si el número de boletas no coincide con la cantidad de los folios.

Es causal de nulidad de la votación:

  • Cuando un partido o político usa símbolos religiosos en propaganda de su campaña.
  • Tiene acceso indebido a radio y televisión o recibe apoyo de servidores públicos.
  • Realiza precampañas y campañas fuera de los plazos de ley.
  • Sobrepasa el tope de gastos de campaña.
  • Efectúa propaganda denigrante en contra de algún candidato.

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