El Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2019, elaborado por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), reveló que sólo cuatro centros penitenciarios estatales y tres federales obtuvieron calificación aprobatoria en sus operaciones, y el resto presentó deficiencias como insuficiencia de personal; falta de separación entre procesados y sentenciados; falta de atención a hechos violentos, y presencia de actividades ilícitas, entre otras.

Dicho estudio mostró que cuatro estados tienen los centros de reclusión más eficientes, con una calificación superior a 8 puntos (en una escala de 1 a 10): Querétaro, Tlaxcala, Coahuila y Guanajuato. En tanto, 25 estados obtuvieron una calificación de entre 6 y 8, mientras que los tres estados con la calificación más baja (menor a 6) en sus centros estatales de reclusión son Veracruz, Guerrero y Tamaulipas.

Respecto de los centros de reclusión federal, los mejor calificados fueron: el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) 12 en Guanajuato (8.23); el Cefereso de Sinaloa (8.16); y el Centro Federal de Rehabilitación Psicosocial número 16, de Ayala, Morelos (8.05). Los centros federales peor evaluados se ubicaron en Puebla, Tamaulipas, Chiapas y Guerrero, con una calificación de entre 4.73 y 5.03 puntos.

“México no podrá superar el reto que enfrenta en materia de seguridad y justicia si no revisa y atiende los problemas que enfrenta el sistema penitenciario. Los centros penitenciarios si no se cuidan o vigilan adecuadamente pueden ser focos que propicien la inseguridad, violencia, corrupción y, paradójicamente, impunidad”, alertó el presidente de la CNDH, Luis Raúl González Pérez.

En promedio, los centros penitenciarios femeniles obtuvieron una calificación de 7.63, mientras que los centros mixtos obtuvieron una calificación de 6.47 puntos.

En los centros estatales, las deficiencias detectadas fueron: insuficiencia de personal; falta de capacitación; sobrepoblación; falta de equipamiento e higiene en dormitorios; falta de separación entre procesados y sentenciados; falta de programa para desintoxicación de reos; falta de atención a hechos violentos; presencia de actividades ilícitas, y deficiencia de falta de salud.

Sobre los centros federales, el estudio mostró que en 16 de los 17 centros hay insuficiencia de personal, pero en ninguno se identificó sobrepoblación o ausencia de gobierno.

En cuanto a las prisiones militares, se refirió que hay carencia de oportunidades; falta de separación entre procesados y sentenciados, e insuficientes vías de remisión de quejas.

Sin embargo, el estudio mostró que la Secretaría de la Defensa Nacional, encargada de esos centros de prisión militares, ha atendido las recomendaciones, lo que ha influido en la mejora continua.

El diagnóstico fue resultado de visitas a centros penitenciarios del país entre febrero y octubre del 2019.

La muestra nacional se realizó en 203 centros penitenciarios de los 309 del país, con lo que se logró una cobertura de 94% de la población total recluida tanto en centros locales como en federales. (Con información de Notimex)