La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió no atraer un amparo mediante el cual el narcotraficante Joaquín Guzmán Loera, conocido como El Chapo y su escolta Carlos Manuel Hoo Ramírez, buscaban invalidar el proceso iniciado en su contra tras su reaprehensión en el 22 de febrero de 2014, en Mazatlán, Sinaloa.

El líder del cártel de Sinaloa pretendía detener el juicio por posesión de armas de fuego y de cartuchos de uso exclusivo de las fuerzas armadas, argumentando que personal de la Secretaría de Marina entró a la habitación del Hotel Suites Miramar, en Mazatlán –donde fue capturado por segunda vez- sin una orden de cateo.

Con voto en contra del Ministro José Ramón Cossío Díaz, la negativa de atraer el amparo, se debió, en lo principal, a que el recurso legal presentado no es la vía para la consecución de ese fin, pues en éste únicamente pueden analizarse normas generales por estimarlas violatorias de la Ley Fundamental.

Asimismo en la Ley de Amparo, existen otros mecanismos conforme a los cuales la SCJN puede interrumpir o suspender la jurisprudencia que emite.

También, al tomar en cuenta el criterio reiterado del Tribunal Pleno que el tratamiento que debe darse a la jurisprudencia que emite la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en relación con la jurisprudencia nacional, es en el sentido de que aquélla no puede sustituir a ésta, pues la aplicación de ambas debe hacerse por parte del operador jurídico en clave de colaboración y no de contradicción, de ser esto posible y, en caso contrario, aplicar uno u otro criterio jurisprudencial en función del principio pro persona.

Asimismo es criterio reiterado del Tribunal Pleno que la jurisprudencia emitida por la SCJN no es susceptible de someterse a control de constitucionalidad y/o convencionalidad ex officio por órganos jurisdiccionales de menor jerarquía.

Es así que los autos fueron devueltos al tribunal colegiado competente, para que, con libertad de jurisdicción, resuelva el juicio.

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mfh