El nuevo órgano de inteligencia que creará la Secretaría de Gobernación pretende cerrar el paso a filtraciones desde México hacia las agencias de seguridad de Estados Unidos, sin la garantía de que ese país también hará una cooperación de información sobre el movimiento financiero y operativo de las bandas delictivas trasnacionales.

De acuerdo con quienes participaron en el diseño de lo que será el nuevo órgano de inteligencia mexicano, que tendrá un mando superior al Cisen, se pretende que otro de los ejes sea ordenar la información de seguridad en la Segob, la PGR, las secretarías de la Defensa Nacional y Marina, que el actual gobierno habría encontrado dispersa como la dejó la anterior administración federal.

De acuerdo con las fuentes consultadas, el gobierno mexicano no estará en contra de los acuerdos de cooperación en materia de seguridad que México tiene firmados con Estados Unidos, pero exigirá reciprocidad en la información, a efecto de que México pueda conocer simultáneamente de las investigaciones que hace aquel país, como en el caso del banco HSBC, del que se confirmó que lavó dinero de los cárteles mexicanos en Estados Unidos, investigación que el gobierno mexicano conoció a través de los medios internaciones, pero sin una notificación.

Lo que pasaba era que todo se compartía con las agencias norteamericanas. Hay parte de la información que no tiene por qué compartirse, se tiene que guardar y entonces se daba una gran fuga de información hacia Estados Unidos, y unos (funcionarios de inteligencia de dependencias de México) estaban con la DEA, otros con el FBI y otros con la CIA y se armó un desorden donde no había un espíritu de nación, de Estado, de pertenencia a nuestro país, y era más bien una especie de quedar bien con los estadounidenses , dijo la fuente.

El nuevo gobierno también pretende que el sistema gubernamental del vecino país mantenga una comunicación directa con las autoridades de inteligencia de nuestro país, a efecto de que las acciones binacionales tengan una actuación común, y no ocurran otros casos como el operativo Rápido y Furioso, por el que el gobierno estadounidense introdujo más de 2,000 armas para rastrear su uso y operación por parte de las bandas delictivas mexicanas.

En la anterior administración se firmaron por lo menos 16 acuerdos de cooperación en seguridad con EU.

En noviembre pasado, al responder las preguntas parlamentarias formuladas por senadores, el entonces Presidente Felipe Calderón especificó que si bien no es un tratado, la Iniciativa Mérida es el principal acuerdo binacional en contra de la delincuencia organizada trasnacional.

En un escrito, enumeró 23 acuerdos adquiridos por México con otros países, que no pasan por la ratificación del Senado, en materia de seguridad, de los cuales, 16 son con EU.

Uno de ellos es la Carta de Acuerdo entre el FBI de Estados Unidos y la PGR (firmada en el 2009) para almacenar, comparar y cotejar registros de ADN de delincuentes sentenciados, muestras recabadas en la escena del crimen, restos humanos no identificados y familiares de personas desaparecidas, con el propósito de fortalecer las investigaciones en proceso.

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