La política de prevención del delito y la violencia implementada por el gobierno federal carece de claridad sobre los objetivos que persigue y la manera en que se pretenden reducir los índices delictivos, opinó Enrique Betancourt, consultor independiente en temas de prevención.

Hay una confusión sobre lo que estamos persiguiendo como Estado mexicano, si es apagar el fuego de una casa que se está quemando o lo que queremos es generar mecanismos para que ninguna otra casa se vuelva a quemar, en esta discusión entre reducir violencia o prevenirla, en los vacíos que genera esa discusión estamos entrampados .

En entrevista luego de participar en el seminario Medios de comunicación: en busca de estrategias para prevenir la violencia y la delincuencia, a través de la información , dijo que para que la política de prevención sea exitosa, debe conocerse el objetivo, establecer un tiempo determinado para lograrlo y los mecanismos a través de los cuales se llevarán a cabo las medidas, esas preguntas no han sido respondidas. No me queda claro si en este país se está tratando de reducir la tasa de homicidios o acabar con la violencia, cuando no tenemos claro el objetivo a lograr, muy difícilmente vamos a llegar a buen puerto .

Sobre los recursos extraordinarios de 45,500 millones de pesos que anunció el presidente Enrique Peña Nieto para Michoacán, uno de los estados con severos problemas de violencia e inseguridad, expuso que no puede decir si son recursos suficientes o no, ya que no se menciona a qué plazo se van a invertir, no se dicen las metas que se quieren alcanzar, lo que destaco es que el gobierno debe hacerse las preguntas con respecto a las metas que quiere conseguir. No me platiques cuánto vas a invertir, sino la lógica de política que vas a implementar para lograr tener qué resultado. Demos por bueno el programa Michoacán en Paz, pero cómo lo vas a lograr .

Aseguró que sólo hasta que se haga el desglose sobre en cuáles rubros se va a destinar este recurso, podrá saberse sí es suficiente en comparación con el tamaño del problema, cuando dan un número global es muy difícil de entender y es imposible decir si es suficiente o no. El dato informativo es insuficiente, habría que explicar cuál es la política o la propuesta .

Consideró que el gobierno federal no está descuidando la seguridad en otras partes del país, lo que sucede es que Michoacán es en este momento prioridad por la magnitud del problema. Y refirió que los recursos que se destinan a los programas de seguridad en los estados siguen intactos.

Betancourt reiteró que para que una política de prevención tenga éxito debe tener focalización, la violencia es un fenómeno que se concentra demográficamente en jóvenes hombres, en algunos lugares y se concentra incluso en algunos momentos de la semana. Primero hay que interrumpir la violencia y luego introducir los programas sociales .

veronica.macias@eleconomista.mx