Las personas que suben de tres a cuatro kilos de peso en un corto de tiempo, como ocurre a finales y principio de cada año por las fiestas de temporada, suelen acudir a nutricionistas en enero o hacer dietas que pueden poner en riesgo su salud.

En el mes de enero, el bajar de peso es el principal motivo por el que llegan incrementarse hasta en 50 por ciento las visitas a un nutricionista, comparado con el mes anterior, al ser éste uno de los propósitos de año nuevo, afirmó la especialista en obesidad y delgadez, Lucía Villareal.

Abundó que la mayoría de las personas que buscan bajar de peso ya realizaban una dieta, sin embargo, la suspendieron durante las fiestas decembrinas, por lo que en enero buscan comenzar de nuevo, y pueden hasta poner en riesgo su salud, debido a que quieren hacerlo rápido.

Refirió al respecto que, algunos prefieren las soluciones rápidas para perder peso que el atender las recomendaciones de los profesionales.

En este sentido, expuso que la mayoría de estas dietas que prometen bajar de peso rápidamente no son manejadas por especialistas de la salud y generalmente son implementadas por coachings nutricionistas , y éstas no están avaladas.

Explicó que las dietas que prometen bajar de peso rápidamente como son las que sólo consideran los jugos de frutas y verduras sin consumir sólido durante alrededor de una semana, generan dolor de cabeza, ansiedad, debilidad, entre otros malestares.

Con estas dietas se baja alrededor de ocho kilos en una semana, que es de gran riesgo debido a que lo hacen a expensas del músculo y agua del cuerpo, refirió.

Sin embargo, con estas restricciones las personas no aprenden a comer, ya que al dejar de ingerir esto y seguir con su anterior estilo de vida, el peso se retoma, acotó.

Comentó que entre las dietas más populares se encuentra el régimen de cero carbohidratos, que excluye pan, tortilla, arroz y tostadas, entre otros. Con esto, el paciente consume únicamente proteína con grasa con alimentos como huevo, tocino y jamón.

Esto reacomoda el metabolismo para bajar peso, pero genera complicaciones como colesterol, triglicéridos, presión alta, entre otros malestares, subrayó.

La especialista añadió que hay pacientes que no se encuentran en una obesidad o presentan poco exceso de peso, pero buscan operarse porque quieren estar más delgados. También hay quienes se encuentran en un peso normal y quieren bajar aún más porque se sienten pasados, dijo.

En estos casos, indicó, se habla con el paciente y se trabaja sobre el porcentaje de grasa; bajarlo un poco y aumentar el músculo. Se quedan con el mismo peso, pero se reducen medidas, todo sin necesidad de someterlos a una dieta restrictiva, puntualizó.

Lucía Villareal indicó que entre los alimentos que se recomienda consumir para tener una vida sana se encuentran las frutas y las verduras, carnes blancas y quesos frescos. Las grasas saludables como el aguacate, el aceite de oliva, semillas, almendras, nueces y cacahuates.

Añadió que los frutos secos contienen proteínas vegetales. Las nueces en particular contienen Omega3 y las almendras por su parte proveen de calcio.