Pese a los altos niveles de violencia política en el país la impunidad se mantiene en la mayoría de los casos de asesinatos de aspirantes y candidatos a puestos de elección popular.

Y es que de los 35 asesinatos de aspirantes y candidatos a cargos de elección, en sólo nueve casos se han registrado detenidos; de ellos, en ninguno se han girado sentencias, de acuerdo con datos de Etellekt. 

Ayer, horas después de que el presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó, sin ofrecer mayor información, que hubo “detenciones” relacionadas con la ejecución de Alma Rosa Barragán, candidata de Movimiento Ciudadano (MC) a alcaldesa de Moroleón, Guanajuato, la fiscalía de aquel estado informó que aprehendió a Fernando “N”, vinculado con el homicidio.

No obstante, el pasado 27 de mayo, el presidente de la República aseguró, también sin dar mayores detalles, que fueron detenidos los presuntos culpables de Carla Enríquez Merlín, precandidata del PVEM a la presidencia municipal de Cosoleacaque, Veracruz.

Enríquez Merlín fue asesinada en su residencia el 15 de febrero de este año junto con Gladys, su madre y exalcaldesa del mismo municipio y exdiputada local priista.

Nueve días después del doble asesinato, Verónica Hernández Giadáns, fiscal general de Veracruz, informó que había “avances considerables” para el esclarecimiento del caso, por lo que habrá resultados a la brevedad, sin aportar más elementos sobre la investigación en curso.

Sin embargo, a mediados de abril pasado, Emigdio Enríquez, hermano e hijo de las víctimas, denunció que las investigaciones del caso por parte de la fiscalía estatal están completamente paralizadas.

El presidente López Obrador sostuvo ayer en su conferencia que hoy informaría sobre “cómo se ha avanzado en el castigo a los responsables” de los asesinatos de candidatos, al tiempo que destacó que en “casi en todos los casos se tienen detenidos”.

politica@eleconomista.mx