La presidenta de la Comisión de Justicia en el Senado, Pilar Ortega (PAN), reconoció que el robo de combustible en México va a la alza, por lo que urgió decisión y voluntad de los tres niveles de gobierno para atacar la problemática.

Se necesita decisión y voluntad de los Poderes de la Unión y de los tres niveles de gobierno, comentó; es un tema que si bien es federal también requiere de la corresponsabilidad en el orden local para poder hacerle frente.

Sobre la reforma que hicieron en la Cámara Baja a la Ley para Prevenir y Sancionar los Delitos en Materia de Hidrocarburos para aumentar las penas a quienes roben combustible dijo que se deberán revisar los tipos penales.

Estamos pendientes de la llegada, que nos envían (la minuta) los diputados, revisar si estas medidas que seguramente serán importantes, habrá que ver si el diseño legislativo es el adecuado y revisar la tipificación cuidadosamente de estos delitos , manifestó.

Expresó que de acuerdo con el informe anual del 2016 que envió Pemex a la Comisión Permanente, hubo un incremento de 24% de pérdidas por robo de combustible en relación con el año anterior, lo que equivale a cerca de 2,282 millones de litros de hidrocarburo.

A la fecha tendríamos que ver cuáles fueron las acciones que se generaron para evitar esto por parte de Pemex y también realizar las investigaciones necesarias para ver dónde está el problema en la propia empresa , refirió.

Es, prosiguió, un robo estratégico, que solamente puede prevenir alguien que tenga ese conocimiento y ese grado de precisión.

Ahí está la legislación, ahora necesitamos que ésta tenga una aplicación real, investigaciones palpables, aplicación de la justicia en donde veamos que realmente hay consecuencias , manifestó.

Asimismo, adelantó que legisladores solicitarán a Pemex y a la Procuraduría General de la República (PGR) que informen de las acciones que han realizado para evitar el robo de hidrocarburo en el país.

La legisladora consideró que la política pública no se debe dejar de lado y se debe trabajar no sólo en la persecución de los delitos sino en la prevención, revisar qué ocurre en las comunidades.

Esto debido a que la sustracción de hidrocarburos también repercute en actos de violencia, en rompimiento del tejido social, pues estas bandas que se involucran con ellos son de comunidades en situación de pobreza, que son presa fácil para reclutarlos en este tipo de organizaciones , finalizó.