La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) registró 327 expedientes en los que se reportó la desaparición de 453 personas en México durante el año pasado.

Las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública refieren que en ese mismo año la cifra de personas desaparecidas en el país llegó a 4,222 personas.

En el segundo informe de labores de la CNDH se reconoce que no existen cifras ni estadísticas confiables en la materia, toda vez que no se ha realizado una clasificación adecuada y congruente con los estándares internacionales sobre los distintos casos que pueden presentarse.

Por ello, la comisión se pronuncia por realizar una labor de sistematización, compulsa y depuración de las bases de datos existentes, a través de metodología adecuada y criterios claros.

Además, que ello permita establecer en qué casos existen señalamientos de desaparición forzada de personas imputadas a agentes del Estado o a particulares que actúan con el apoyo y la tolerancia de dichos servidores públicos, o aquellos en los que la responsabilidad recae en integrantes de la delincuencia organizada.

En la presentación del informe de labores, celebrada en Los Pinos, el ombudsman nacional, Luis Raúl González Pérez, expuso que de los 327 expedientes abiertos en su dependencia, sólo en 11 casos se advirtieron elementos suficientes para tramitarse como casos de presunta desaparición forzada.

En cuanto a los lugares en que se señaló la desaparición de personas, Guerrero fue el estado del cual se recibió el mayor número de reportes, seguido de Coahuila, Tamaulipas y Veracruz , expuso González Pérez.

Ante el presidente Enrique Peña e integrantes del gabinete de seguridad, el titular de la CNDH opinó que la sociedad cada vez espera menos y desconfía más de las instituciones, lo cual se ve agravado por un entorno de pobreza y desigualdad, así como por problemas de violencia e inseguridad.

Acotó que ante esta realidad adversa, las distintas instancias del Estado han respondido de manera insuficiente al compromiso de los derechos humanos.

González advirtió además que la transformación que se requiere no debe hacerse por interés o conveniencia política, sino por un imperativo moral.

Peña Nieto, en tanto, reconoció que en el informe de la CNDH se indican, con claridad , los grandes desafíos que se enfrentan como país.

Son más que cifras. Detrás de ellas hay casos de negligencia o abuso, acciones violatorias de derechos humanos, que deben ser atendidas de forma efectiva, pero, sobre todo, que deben ser prevenidas en el futuro , destacó el Mandatario.

En su discurso, Peña Nieto defendió que han aceptado todas las recomendaciones que ha emitido la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.