“¡No! La presidenta de la Comisión Nacional de (los) Derechos Humanos no manda en esta Comisión Permanente”, estableció Mónica Fernández (Morena), presidenta de la Mesa Directiva del Senado.

Fue la respuesta al diputado federal Porfirio Muñoz Ledo, su correligionario, quien solicitó la palabra para exponer frente a Rosario Piedra Ibarra, presidenta de la CNDH, la “salvaje agresión” que elementos de la Guardia Nacional propinaron recientemente a migrantes en la frontera sur del país.

La asamblea, conformada mayoritariamente por diputados y senadores de Morena, ya había votado por negar la palabra al octogenario.

Piedra Ibarra, desde la curul que le fue asignada, al lado de la presidenta de la Mesa Directiva de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión (Angélica Rojas, PAN), durante la presentación del informe de actividades 2019 del organismo autónomo, que, aunque apenas lleva dos meses en el puesto, corrió a su cargo, sólo miraba los malabares que los legisladores morenistas hacían en su propia defensa para evitar que Muñoz Ledo pudiera llegar a exhibirla, quizá sin quererlo.

“Mi propio partido evitó que viera las evidencias”, se quejó Muñoz Ledo con la prensa, al explicar que su intención solamente era mostrarle desde la tribuna un video sobre el “uso de la fuerza desmedida” que hubo contra migrantes.

“Lo que hubo aquí fue miedo a la verdad”, sentenció el experimentado diputado federal, aunque criticó el hecho de que legisladores de la oposición atacaran el desempeño de la ombudsperson, quien apenas lleva dos meses al frente de la CNDH.

En su turno, el senador Gustavo Madero (PAN), tras criticar que Piedra Ibarra no se haya referido a la fecha y ni siquiera en su primera intervención ante la Comisión Permanente a la “verdadera crisis humanitaria en materia de migración” por la que México atraviesa, entre otros asuntos, expresó inclemente:

“Hasta ahora se han confirmado las sospechas que acompañaron su nombramiento, una Comisión Nacional de los Derechos Humanos que sea todo menos autónoma e independiente, y que calle frente al gobierno que la puso donde está.

“Su obligación es defender a las víctimas, no defender a la actual administración”, aseguró Madero.

El panista tuvo respuesta de inmediato en voz de la senadora morenista Martha Guerrero Sánchez, quien preguntó “¿con qué autoridad moral viene Acción Nacional y nos dice lo que es bueno y lo que es malo ?”.

El senador Juan Zepeda preguntó a la invitada su opinión de un presidente de la República —dijo en clara referencia a Andrés Manuel López Obrador, a quien, sin embargo, no se atrevió a mencionar—, “que desprecia las actividades de los defensores de derechos humanos de la sociedad civil, un gremio, por cierto, al que usted, hasta hace poco, pertenecía, y que el presidente se niega a recibir”.

Sobre el cúmulo de preguntas que le fueron planteadas, Rosario Piedra Ibarra respondió que “todo está en el informe, que se les puede proporcionar por escrito, de todo lo que se me ha cuestionado aquí”.

“Desde el primer momento hemos estado acompañando las acciones de la Guardia Nacional y vamos a estar muy pendientes de... (su) actuación”, atinó a completar.

Y pidió a los legisladores “que tengan confianza”, porque el país “está alumbrado por un nuevo aire de esperanza. El miedo de los ciudadanos empieza a desaparecer, a pesar de la adversidad y de todas las lacras que hemos heredado”.

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