El gobierno de México reclamó las críticas que hizo la Organización de las Naciones Unidas a la situación de los derechos humanos en el país, después de los asesinatos de dos defensores de derechos humanos en San Juan Copala, Oaxaca.

Tras darse a conocer que en Ginebra, Suiza, cuatro relatores del Consejo de Derechos Humanos del organismo alertaron del deterioro de los derechos humanos en México, el subsecretario en ese tema de la cancillería, Juan Manuel Gómez Robledo, manifestó la inconformidad por la posición de los funcionarios de la ONU, cuando no se ha dado por terminada la investigación que abrió la PGR.

Asimismo, aclaró que hasta el momento no se ha identificado que hayan participado elementos del gobierno federal o estatal en los hechos que cobraron la vida de la mexicana Alberta Cariño y el finés Antero Jaakola.

Sobre los hechos del 27 de abril, Gómez Robledo aseguró que se dieron en un contexto social sumamente complejo, producto de la polarización en la zona triqui, en la que varios grupos se disputan el control político generando una serie de enfrentamientos violentos , y dijo que espera en el futuro, una actitud constructiva por parte de los relatores.

Por su parte, la Secretaría de Gobernación condenó enérgicamente los hechos ocurridos en San Juan Copala, Oaxaca, y reveló que el gobierno federal prepara un Plan de Acción de Defensores para proteger la integridad de los defensores de los derechos humanos en México.

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