Desde hace casi 10 años, el Congreso de la Unión está facultado para legislar en materia de regulación de pirotecnia, sin embargo las iniciativas presentadas para expedir una ley federal en el rubro se han desechado, por lo que permanece en facultad de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), vigilar y normar al respecto.

De acuerdo con la legislación vigente, sólo la Secretaría de la Defensa Nacional, por medio de las atribuciones concedidas por la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, puede otorgar permisos para elaborar, almacenar, transportar, vender y quemar artificios pirotécnicos, mediante la expedición del permiso general y el extraordinario.

El 20 de julio del 2007 fue publicada en Diario Oficial de la Federación la reforma mediante la cual el Congreso de la Unión fue facultado para legislar en toda la República sobre hidrocarburos, minería, sustancias químicas, explosivos, pirotecnia; entre otros. Sin embargo, los legisladores aún no han logrado pasar marco normativo alguno.

El primer intento registrado por mejorar las leyes que regulan la producción y venta de los fuegos pirotécnicos fue presentada en el 2001 por el diputado panista David Mireles Pérez. En ese momento propuso crear una Ley Federal de Pirotecnia para que en un solo cuerpo jurídico se regulara la producción, transportación, elaboración, comercio y disparo de la pirotecnia, y de esta forma se otorgará seguridad jurídica a esta actividad. La propuesta fue desechada por la Cámara de Senadores 13 años más tarde.

Posteriormente, en marzo del 2009, el diputado por el PRD, Santiago López Becerra, propuso reformar la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos para excluir de esta norma el desarrollo de la actividad artesanal de la pirotecnia, la cual contempla el manejo, almacenamiento, elaboración, compra, venta y uso de los artefactos y productos.

En nuestro país, la actividad de la pirotecnia es una fuente de empleo muy grande, dándole trabajo a miles de artesanos que viven de la elaboración y comercialización de estos artefactos. La situación económica internacional y de nuestro país exige un mayor apoyo a este sector para evitar que desaparezca, por lo que considero de gran importancia reglamentar de una manera diferente a las implementadas hasta el momento por la Ley Federal de Armas de Fuego, esto con el fin de que sea más eficiente y expedito su control en el ámbito civil y, al mismo tiempo, ofrezca mayor facilidad a los artesanos pirotécnicos para poder llevar a cabo su trabajo bajo mejores condiciones de seguridad en un ambiente pleno de legalidad , expuso en su momento el diputado López Becerra.

Esta iniciativa tampoco logró el visto bueno del Congreso al ser desechada por la Mesa Directiva de la Cámara de Diputado en la sesión del 23 de noviembre del 2011.

En febrero y marzo del 2012, el diputado por el PRD, Héctor Guevara Ramírez propuso en la Cámara baja reformar el artículo 41 de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos así como, nuevamente, expedir una Ley Federal de la Pirotecnia. En este caso, el legislador pugnó por contemplar la creación del Instituto Nacional de la Pirotecnia y los encargados de su organización serían el Ejecutivo federal y los secretarios de Gobernación y Defensa Nacional. La Mesa Directiva de San Lázaro dio por desechada esta iniciativa el 31 de julio del 2012.

Retoman el tema

En el Senado de la República el tema fue retomado por el priista Alejandro Tello Cisterna, quien el 15 de diciembre del 2015, de igual manera, presentó una iniciativa para expedir la Ley Federal de Pirotecnia, así como una propuesta para derogar una disposición de la Ley Federal de Explosivos.

Entre lo propuesto destaca señalar las atribuciones en materia de actividades pirotécnicas de la Sedena, Segob, SE, SHCP, SCT, STPS, así como gobiernos locales y municipales.

Asimismo, propone clasificar las artesanías pirotécnicas: de uso recreativo o juguetería; de uso técnico y de espectáculos; y, pirotecnia industrial. También va por la precisión del procedimiento para la obtención de un permiso general o extraordinario, expedido por la Sedena, para la compra, fabricación, comercialización, almacenamiento de pirotecnia y sustancias químicas para su elaboración.

Pugna por establecer que quienes obtengan dicho permiso deberán tener un seguro de responsabilidad civil, por la capacidad de producción y riesgos que puedan generar. También pugna por determinar las causas para la suspensión y cancelación de los permisos correspondientes; así como puntualizar los mecanismos relativos a la fabricación, comercialización, consumo, importación, exportación, almacenamiento y transporte.

Hace poco más de un año esta iniciativa fue turnada a Comisiones Unidas de Estudios Legislativos Segunda de la Cámara Alta para que se realice un proyecto de dictamen.

[email protected]