El juez de Distrito del Centro de Justicia Penal Federal en Colima, Uriel Villegas Ortiz, y su esposa, fueron asesinados dentro de su domicilio por sujetos armados.

La Fiscalía General de la República atrajo el caso y solicitó al gobierno de Colima “toda la información y apoyos necesarios” para las pesquisas, en las que participarán la Secretaría de Seguridad Pública, la Fiscalía del estado, la Guardia Nacional y el Centro Nacional de Inteligencia.

Con este hecho suman al menos  siete crímenes contra impartidores de justicia en las últimas tres décadas.

Pedro Villafuerte Gallegos, juez de distrito del Estado de Morelos, falleció tras recibir 33 impactos de bala en septiembre de 1987; mientras que en el año 2000, el magistrado de Sonora, Sergio Novales Castro, fue hallado muerto, con huellas de haber sido torturado.

Asimismo, en noviembre del 2001, Benito Andrade Ibarra y Jesús Alberto Ayala, magistrados adscritos a Sinaloa, fueron asesinados; y cinco años después, en agosto del 2006, René Hilario Nieto, adscrito al Estado de México, murió luego de ser baleado.

El 20 de octubre del 2016, cuando el juez federal Vicente Bermúdez hacía jogging cerca de su casa en Metepec, Estado de México, un hombre que corría detrás de él le disparó a quemarropa, quitándole la vida.

De acuerdo con autoridades federales, actualmente en el país hay por lo menos 79 jueces y magistrados en Tamaulipas, Nuevo León, Estado de México, Jalisco y Ciudad de México, que reciben protección especial debido a los asuntos que abordan.

Uriel Villegas Ortiz, hasta enero pasado, se desempeñaba como juez noveno de Distrito de Amparo en Materia Penal en el estado de Jalisco, donde tuvo a su cargo temas relacionados con narcotráfico; fue transferido a inicio de este año al Centro de Justicia Penal Federal en Colima.

Alrededor de las 11:15 horas de ayer 16 de junio, sujetos armados ingresaron al domicilio que el juez comenzó a rentar este mes sobre la calle León Felipe, de la colonia Real Vista Hermosa, donde dispararon contra él y su esposa, Verónica Barajas. En el lugar se encontraban las dos hijas del matrimonio y una empleada, quienes no fueron agredidas.

Cabe recordar que el 2 de junio fueron localizados los cuerpos de siete policías de Colima que habían sido secuestrados por sujetos armados el 28 de mayo, cuando escoltaban a un grupo de empresarios.

Mientras que el 3 de junio, autoridades hallaron dentro de una fosa clandestina el cuerpo de Francis Anel Bueno, diputada del Congreso local que había sido secuestrada a finales de abril.

Colima es el estado con la mayor tasa de incidencia de homicidios dolosos durante los primeros tres meses del 2020, con 24.71 casos por cada 100,000 habitantes, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

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