José Antonio Meade habló ante El Economista durante la Convención Bancaria sobre dar mayores elementos al Estado mexicano en materia de seguridad e insistió en que los aspirantes presidenciales están sujetos al escrutinio, incluido el de las autoridades, en referencia al caso Ricardo Anaya, del Partido Acción Nacional.

Marcos Martínez (de la Asociación de Bancos de México) enumeró 10 peticiones a los candidatos y una es seguridad.

Es un tema fundamental. Estado de derecho, que tiene una dimensión de seguridad, de corrupción y tiene, además, una dimensión de pobreza y tiene una dimensión de desregulación y tiene una dimensión de certidumbre en el manejo de finanzas públicas. Son todos elementos que tienen que estar presentes en la vida cotidiana.

Hoy no están. Tenemos que hacer las cosas diferentes.

Tenemos que asumir que la estrategia que hemos tenido en materia de seguridad no se la hemos dado al Estado (mexicano) ni a los estados los elementos necesarios para dar mejores resultados y eso va desde armas, dinero, policía, hasta cambiar la forma, cómo definimos los delitos en los estados para poder construir una mejor plataforma desde la cual dar al ciudadano un mejor resultado.

El enfrentamiento con el candidato Ricardo Anaya.

Aquí no hay un enfrentamiento con ningún candidato, todos queremos ser presidentes y todos, en consecuencia, estamos sujetos a escrutinio de cada una de nuestras decisiones públicas y de cada una de nuestras decisiones privadas y tenemos que dejar que los datos en nuestra historia hablen por nosotros y si los datos de nuestra historia generan un escrutinio, además del ciudadano, de las autoridades, tenemos que saberlo enfrentar.

Consultado sobre el tema del gasolinazo a inicios del 2017, cuando él era secretario de Hacienda, argumentó que el sector bancario sabe de la importancia de “haber instrumentado adecuadamente” una decisión que fue legislada, porque “aquí (con la banca) se reconoce que cuando se posponen las decisiones, cuando artificialmente se quiere intervenir en la economía, cuando se quiere subsidiar el precio, el resultado para el país siempre es malo”.

“Hace un año, que era yo el secretario de Hacienda, se pensaba que íbamos a crecer la mitad de lo que crecimos; se pensaba que nos iban a bajar la calificación y nos la subieron; se pensaba que no íbamos a lograr un superávit y se logró; se pensaba que no íbamos a lograr una trayectoria de deuda descendiente y se logró”, expresó.

“Y hacia adelante será importante que perseveremos, porque en el escenario hay nubarrones, nubarrones que nos hacen pensar que México tiene que recuperar espacio fiscal si quiere estar en condiciones de enfrentar un contexto bien incierto”, concluyó.