Luego de la renuncia del secretario general del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), Carlos Romero Deschamps, lo que ocurre en esa organización sindical es la disputa por el poder, no un cambio en el sindicato, afirmó el coordinador de Centro de Investigación Laboral y Asesoría Sindical (CILAS), Héctor de la Cueva. 

En entrevista, el experto en asuntos sindicales dijo que lo realmente necesario es que haya un replanteamiento de la relación entre la empresa y el sindicato.Desde su perspectiva, lo que ocurre en estos momentos es una pugna por la secretaría general entre “la misma mafia” que ha controlado al STPRM en los últimos años.

“No hay indicios de que se haya abierto un proceso verdaderamente de participación de la base trabajadora del sindicato, sino que está decidiéndose dentro del mismo aparato que sostenía a Romero Deschamps”, asegura De la Cueva.

Por ello, consideró que, en este caso, se corre el riesgo de que ocurra lo mismo que pasó en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), donde, si bien su dirigente, Elba Esther Gordillo, fue a dar hasta a la cárcel, “se quedaron en su lugar los mismos mafiosos que compartían con ella la dirección en el sindicato”.

Hasta el momento, dijo, las promesas del presidente, Andrés Manuel López Obrador y de la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, de pugnar por la democratización de la vida interna de los sindicatos, son todavía únicamente palabras porque no se ha abierto un proceso democrático para renovar la dirigencia de esa organización sindical. 

Asimismo, subrayó, que es necesario que se convoque no sólo a la elección mediante voto libre directo y secreto del Secretario General, sino de todo el Comité Ejecutivo Nacional, porque, en el mejor de los casos, un dirigente nacional surgido de un proceso electoral transparente y apegado a las nuevas reglas que marcó la Reforma Laboral y los acuerdos internacionales firmados por México, no podría convivir con la misma estructura corrupta que representan los otros integrantes de la dirigencia nacional que datan de la elección de Romero Deschamps.

Por otra parte, el experto en asuntos sindicales aseguró que el STPRM mantiene no sólo amplios privilegios, sino injerencia en las decisiones gerenciales de la empresa.

Comentó que, si bien oficialmente se le retiraron privilegios al sindicato, sigue manteniendo muchas prebendas y recursos porque lo que no ha cambiado es el modelo corporativo de cooptación del sindicato.

“En realidad, el sindicato ha sido simplemente un departamento más del corporativo de la empresa y claro que tiene injerencia en las decisiones”.

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