En el Poder Judicial, o se ponen las pilas y se reforman ellos, desde dentro, o probablemente puede venir una reforma desde fuera, y quién sabe si sea la reforma que ellos quieran, aseveró el investigador de la División de Estudios Políticos del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), Julio Ríos Figueroa.

En entrevista, dijo que el incentivo principal que tienen los magistrados y en general los integrantes de ese poder es ganar legitimidad y la confianza de los ciudadanos.

El académico, autor de los estudios “El buen Juez por su casa empieza” y “El déficit meritocrático. Nepotismo y redes familiares en el Poder Judicial de la federación”, difundidos por la organización Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, expuso que actualmente el Poder Judicial está en una situación de riesgo, porque desde 1993 no hemos pasado de 40% de la población que tiene algo o mucha confianza de los mexicanos en su Poder Judicial.

A ello, hay que sumarle el hecho de que enfrenta una situación de gobierno unificado, es decir, Morena, el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador, tiene la mayoría en las cámaras de Diputados y Senadores.

Para el especialista, el Judicial no ha gozado de legitimidad ante los ciudadanos porque hay una distancia importante entre el espíritu de las normas que lo definen y lo rigen y lo que ocurre en la práctica.

Por ejemplo, hay leyes que impiden la contratación de familiares en el Poder Judicial. Sin embargo, hay una presencia muy importante de nepotismo en la institución.

Entonces, lo que se necesita es cambiar las prácticas. No que no se deba hacer una reforma, general, amplia, sino que primero debe haber una reforma que venga desde el propio Poder Judicial, desde abajo, desde jueces, magistrados y funcionarios judiciales dentro del Poder Judicial, indicó.

Destacó que lo que se busca no es una reforma desde afuera y desde arriba, como lo fue la de 1994, que se hizo en muy poco tiempo, entre muy pocas personas, en el despacho de la Oficina de la Presidencia de Ernesto Zedillo, y se impuso a los juzgadores, sino que sea desde el Poder Judicial, donde radica el problema.

En su opinión, lo importante es que se haga una reforma que tenga que ver con cómo se recluta a las personas que trabajan en el Poder Judicial, cómo se profesionalizan, aprovechando la gran cantidad de conocimiento y de experiencia que hay en el propio Poder Judicial. “El Poder Judicial sí puede construir legitimidad ante los ciudadanos”, aseguró.

En ese sentido, comentó que las iniciativas de reformas al Poder Judicial planteadas por Morena tienen puntos importantes, pero son reformas desde afuera, desde arriba, que no tienen poca posibilidad de transformar realmente el Poder Judicial.

La carrera judicial es la piedra angular del cambio

Ríos Figueroa expresó que en la transformación del Poder Judicial la piedra angular es la carrera judicial, incluso por encima de los concursos de oposición.

Su argumento es que en la carrera judicial es donde se determina cómo se forman, se seleccionan, profesionalizan, avalúan y remuneran todos los funcionarios y jueces del Poder Judicial de la Federación.

Sin embargo dijo que al igual que el área judicial, el administrativo es de mucha importancia, y ahí también se necesita un programa de carrera, es decir, un plan que permita darle certidumbre a la gente que trabaja ahí.

Concretamente, propuso separar la selección de las personas de las formaciones y de la adscripción de las personas a un puesto.

“En México ocurre todo esto en un sólo paso, mientras que en lugares donde hemos visto que funciona mejor el proceso de selección es en donde es dificilísimo entrar, no sólo al puesto de juez, sino a la escuela judicial, donde obtienes dos años de formación. Tan difícil es que después te permiten tratar de lograr un puesto de juez o de magistrado”.

El académico también sugirió que es necesario mantener un eficiente programa de profesionalización continua, con cursos adecuados, la evaluación cuantitativa y cualitativa de los funcionarios judiciales y unos cánones exhaustivos de ética.

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