Puebla

Se sortearon disputas internas y acusaciones, en el periodo electoral

El domingo, más de 4.5 millones de poblanos podrán acudir a las urnas para renovar la gubernatura en unos comicios extraordinarios, derivado de la muerte de la gobernadora Martha Erika Alonso en diciembre del 2018.

Las campañas extraordinarias cierran este miércoles.

El candidato de Morena (Miguel Barbosa) y sus aliados han encabezado las últimas encuestas sobre las preferencias electorales. La diferencia respecto del segundo lugar, el abanderado de PAN y sus aliados, Enrique Cárdenas, es de más de 15 por ciento. El priista Alberto Jiménez tiene registros de menos de 10%, según los ejercicios de medición que han sido difundidos.

Barbosa Huerta apostó a que continúa el efecto López Obrador, además de usar un mensaje de reconciliación.

Durante el cierre masivo de campaña realizado el domingo pasado en la capital del estado, Barbosa asentó: “Voy a guiarme por los principios de la Cuarta Transformación. El triunfo de Puebla se lo dedico a Andrés Manuel López Obrador y a la Cuarta Transformación.

“Un gobierno austero, honrado, transparente, que combata la corrupción, la pobreza y que busque la igualdad, que transforme la vida pública”.

Posteriormente, el abanderado de Morena mandó un segundo mensaje, un cierre de filas de los morenistas que durante la contienda interna preferían a los senadores Alejandro Armenta Mier y Nancy de la Sierra Arámburo.

Al evento del domingo pasado en la capital poblana asistieron la presidenta de Morena, Yeidckol Polevnsky, quien apoyó a Miguel Barbosa en la interna frente al grupo encabezado por el senador Ricardo Monreal, que apoyaba al senador Armenta Mier; el líder del Partido del Trabajo, Alberto Anaya, y del Partido Verde, Carlos Puente Salas. Se notó la ausencia de Ricardo Monreal Ávila y Alejandro Armenta Mier.

En la carrera por la candidatura al gobierno de Puebla, Miguel Barbosa tuvo que sortear los conflictos internos del partido.

Aunque una vez que sus contrincantes internos lanzaron el mensaje de cerrar filas en torno a su postulación, Barbosa tuvo que lidiar con acusaciones de gasto excesivo de campaña, y los señalamientos de Enrique Cárdenas de que su patrimonio no corresponde a sus ingresos.

Barbosa Huerta hizo campaña mientras en el escenario político estatal se configuró un panorama en el que el morenovallismo se extinguía.

La muerte de la gobernadora Martha Erika Alonso Hidalgo y su esposo, el senador Rafael Moreno Valle, en la víspera de la Navidad pasada, pareció terminar con el dominio personal que impuso Moreno Valle desde el 2011, cuando asumió la gubernatura del estado.

A la muerte de Moreno Valle y su esposa, Morena ya era una fuerza política en ascenso en Puebla. Si bien perdió la gubernatura en las elecciones del 2018, ganó la mayoría en el Congreso, las principales presidencias municipales de la zona metropolitana de la capital del estado y las 15 diputaciones federales.

En tanto, Enrique Cárdenas Sánchez (PAN, PRD y MC) asumió la candidatura a la gubernatura en un momento en donde se hizo evidente que el morenovallismo, que había dominado a Acción Nacional en los últimos 11 años, era un grupo muy compacto.

Las personalidades políticas que cultivó Moreno Valle no estaban dentro del PAN, y, a su muerte, los panistas que anteriormente se vieron desplazados vieron la oportunidad de recuperar al partido.

Cárdenas Sánchez se dedicó a hacer una campaña propositiva aprovechando sus investigaciones y la de sus colegas para hacer propuestas de política pública.

Sólo le entró al golpeteo político en el debate entre candidatos, lo cual le habría sumado puntos.

El abanderado panista hizo un cierre de campaña regional el domingo pasado en Tehuacán y estuvo acompañado por el líder nacional del PAN, Marko Cortés, y de los perredistas Guadalupe Acosta y Fernando Belaunzarán. (Con información de Diego Badillo)

Baja California

Ataques contra el gobernador saliente, el foco de las campañas

Con un PAN desgastado por 30 años de gobierno, el PRI desfondado y Morena que parece capitalizará el efecto Andrés Manuel López Obrador, es como llegan los partidos a la elección de este 2 de junio en Baja California, en el que además de la gubernatura, se elegirán a cinco presidentes municipales y 25 diputados locales.

Por primera vez en 30 años, la contienda por la gubernatura no sería entre PRI y PAN, sino entre Acción Nacional y Morena. El panismo busca defender su bastión, mientras que Morena persigue ganar su primera gubernatura en el norte del país.

En su discurso, el candidato de la coalición Juntos Haremos Historia, Jaime Bonilla, ofreció la llegada de la Cuarta Transformación a Baja California, por lo que incluso prometió la implementación de políticas similares a las del presidente Andrés Manuel López Obrador, entre ellas, reuniones diarias con su gabinete de seguridad, apoyos económicos para jóvenes y combate contra la corrupción.

De acuerdo con el profesor del Departamento de Estudios de Administración Pública de El Colegio de la Frontera, Víctor Alejandro Espinoza, a pesar de que en la opinión pública se hacía referencia a un supuesto pacto entre el candidato de Morena con el gobernador saliente de apoyo a cambio de inmunidad, el candidato aliancista ya ha ofrecido cárcel para el todavía titular del Ejecutivo estatal.

Su principal desacierto, y que seguramente le costará algunos votos, indicó, es no haber acudido a los tres debates que organizó la autoridad electoral.

La ausente de la campaña fue la dirigente nacional de Morena, Yeid-ckol Polevnsky, quien dejó en manos de Leonel Godoy la mayor parte del proceso interno. De hecho, al cierre de campaña del domingo pasado, Polevnsky Gurwitz no asistió, pero sí el líder de los senadores de Morena, Ricardo Monreal, con quien en los últimos meses encabezó una serie de desencuentros.

Si las encuestas electorales no fallan, todo parece indicar que a Morena le alcanzaría no sólo para quedarse con la gubernatura, sino también con al menos tres o cuatro de los cinco municipios, y la mayoría de los escaños en el Congreso local.

Para el candidato del PAN, Óscar Vega, ésta fue una campaña complicada, principalmente porque tuvo que lidiar con el desgaste del partido luego de 30 años de gobierno en el estado.

Intentó desmarcarse del gobernador saliente, incluso en algunos espectaculares colocados en Tijuana y Mexicali, municipios que concentran el mayor porcentaje de electores, se leía la frase “Leer te hará saber que Kiko y yo ni parientes somos”.

En el inicio de la campaña, Vega Marín buscó pegarle al puntero de las encuestas y de paso criticar el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, además de apostar por el distanciamiento con el gobernador, pero al parecer por presiones de su dirigencia nacional tuvo que cambiar su estrategia a una más pasiva.

Es justo ahí donde el especialista Víctor Espinoza ubica el principal desacierto del candidato panista, pues de mantenerse distanciado totalmente del gobernador, consideró, quizá le hubiera alcanzado para acercarse más al puntero de la contienda.

Mientras que el candidato del PRI, Enrique Acosta Fragosa, tuvo que cargar con la loza que representa la marca PRI luego de los malos resultados electorales obtenidos en el 2018 a nivel nacional, así como salidas de personajes como Fernando Castro Trenti y Nancy Arredondo, excandidato priista a la gubernatura y exdirigente estatal. Ambos apoyaron la campaña de Jaime Bonilla.

Por el PRD, su candidato Jaime Veloz Martínez apostó por una campaña de confrontación, pegándole al puntero, así como al gobernador saliente; sin embargo, de acuerdo con las encuestas se coloca en el tercer o cuarto sitio de la competencia.

Además, a días de la jornada electoral, aún no se sabe de qué temporalidad será la gubernatura, pues la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial deberá determinar si Baja California tendrá un gobernador de dos o de seis años. (Con información de Lidia Arista)

Suspenden su difusión en seis estados

Medidas cautelares, para mañaneras de AMLO

El Instituto Nacional Electoral (INE) ordenó suspender la transmisión de las conferencias matutinas del presidente Andrés Manuel López Obrador, en diversos medios de comunicación, para las seis entidades donde habrá comicios el próximo 2 de junio.

Es decir, Aguascalientes, Baja California, Durango, Quintana Roo, Tamaulipas y Puebla.

La Comisión de Quejas y Denuncias del INE declaró procedente la adopción de medidas cautelares solicitadas por el PAN, por presuntas transgresiones a las reglas de difusión de propaganda gubernamental y al principio de imparcialidad derivadas de las llamadas mañaneras.

En sesión urgente, la comisión del INE determinó que las conferencias son equiparables a propaganda, por lo que vulneran la prohibición de la difusión de mensajes gubernamentales en periodo electoral.

Por lo tanto, ordenó a las concesionarias del Instituto Politécnico Nacional y del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano suspender de inmediato la transmisión, retransmisión y difusión de las conferencias, también por internet, hasta el 2 de junio.

Antes, el presidente Andrés Manuel López Obrador había ofrecido suspender la transmisión de sus conferencias de prensa matutinas en aquellos estados donde está en marcha un proceso electoral. Indicó que también estaría dispuesto a que no se transmitieran en un eventual proceso de revocación de mandato.

En la conferencia de Palacio Nacional, el presidente expresó que “estoy de acuerdo en que no hacen falta que nos manden una notificación; estoy de acuerdo en que no se transmitan las conferencias en donde hay elecciones”.

Incluso ofreció que, si el Congreso aprueba la figura de revocación de mandato para presidente, estaría dispuesto a que se restrinja la señal de las mañaneras, a fin de que no interfieran durante el proceso de consulta. “Sí, sí, bueno, mientras está, vamos a decir el periodo”, planteó. (Con información de Marisol Velázquez y Jorge Monroy)

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