Sin ser notificado dentro de los primeros 10 días después de ser captadas las infracciones, Armando González, un ciudadano, realizó fila durante 30 minutos en el módulo de atención de la Secretaría de Seguridad Pública local (SSP), ubicado en la calle Londres número 107, para reclamar que dos fotomultas habían llegado con dos meses de retraso.

Debajo de la puerta de su domicilio recibió las infracciones por supuestamente conducir a exceso de velocidad. El hecho le causó sorpresa porque todas correspondían al mismo lugar, Viaducto, a la altura de Congreso de la Unión, pero aun así decidió pagarlas.

Al estar vencidas no me permitían sacar líneas de captura para pagarla, esto significa una sanción adicional, en mi caso de 200 pesos de recargos, por lo que me vi obligado a acudir a un módulo de aclaración, para así evitar pagar el recargo. Yo quiero que se me haga mi descuento y aclaración de las fotografías porque están muy borrosas , indicó el conductor.

Afuera del módulo, medio centenar de personas plantea quejas similares: multas vencidas e infracciones que presuntamente no cometieron o que las placas de las imágenes no corresponden a las suyas.

Después de la espera, basta que la gente lleve la sanción tal cual le llegó para que se haga una revisión que toma dos minutos y se habilite un nuevo periodo de 30 días de pago para la sanción. De acuerdo con el personal de la SSP capitalina, en un plazo de uno a tres días la gente ya puede volver a bajar su multa con el descuento incluido, como si no fueran vencidas.

Sin embargo, según se constató, son pocos los ciudadanos que quedan conformes. Norma González, por ejemplo, cuenta que en el módulo la atendieron eficazmente pero al no tener un domicilio fácil de localizar, nunca le llegaron seis fotomultas que juntas suman unos 10,000 pesos; se percató del hecho al momento de verificar su auto.

No hubo solución, porque algunas están vencidas desde hace cuatro meses, me descontaban unos 700 pesos, pero es absurdo. Voy a meter un amparo en un tribunal porque es injusto que ellos mismos no puedan arreglar sus problemas (...) Pienso que una línea directa instantánea debería ser útil para que le avisen a los conductores de sus infracciones , dijo.