El pleno del Consejo de la Judicatura Federal (CJF) aprobó un Plan Integral de Combate al Nepotismo, el cual incluye un padrón de relaciones familiares y definir los supuestos de contrataciones que generan una responsabilidad administrativa.

“El objetivo es muy claro: institucionalizar medidas correctivas y preventivas para combatir, por primera vez, el nepotismo como política pública toral del Poder Judicial de la Federación”, comunicó el Consejo de la Judicatura.

La estrategia se centra en seis acciones: fortalecer las reglas para la carrera judicial y fundarla en un enfoque meritocrático, establecer un padrón de relaciones familiares, y definir los supuestos de contrataciones que generan responsabilidad administrativa.

Además de crear un Comité de Integridad para evaluar la idoneidad de contrataciones y un buzón de denuncias específico para casos de nepotismo, así como vincular los puntos anteriores con la política de adscripciones.

Apenas el 6 de noviembre pasado, el CJF informó que había readscrito a 86 juzgadores federales, en 21 entidades del país, como medida para combatir el nepotismo al interior de la institución.

Esto en el marco del último informe de la Auditoría Superior de la Federación que señalaba al menos 59 casos de nepotismo detectados en la Suprema Corte de Justicia de la Nación durante el 2018, porque al analizar 101 expedientes del personal que integra el alto tribunal, se detectaron 59 casos en que los trabajadores tienen a hermanos que laboran dentro de la institución, y en una decena de estos casos, los familiares están inscritos en la misma área.

El acuerdo general anunciado en ese entonces por el CJF tenía como fin regular los criterios de ratificación de juzgadores, reincorporaciones, así como adscripciones y readscripciones para evitar que éstos trabajen en los mismos circuitos o regiones donde existan posibles conflictos de interés por lazos familiares.

Dicho plan tiene como fin dotar al CJF de una base institucional que establezca “reglas claras” para el organismo, sus servidores públicos y la misma sociedad para corregir y evitar en un futuro el nepotismo dentro de los órganos jurisdiccionales federales, argumentó el consejo.

La polémica por los casos de nepotismo al interior del Poder Judicial no es nueva. El año pasado, a través de un estudio, se dio a conocer que más de 50% de los jueces y magistrados del PJF tenían un familiar trabajando en su mismo circuito.

El informe Déficit Meritocrático, Nepotismo y Redes Familiares en el Poder Judicial de la Federación, del investigador Julio Ríos Figueroa, del Centro de Investigación y Docencia Económicas, expuso que 93% de los cargos que tienen los parientes consanguíneos de los jueces y magistrados no cuenta con filtros meritocráticos y que solamente 5% de los cargos que tienen los parientes consanguíneos de los titulares tiene exigencia meritocrática alta.

Además de señalar que aun cuando existen pruebas específicas para poder ascender de posición dentro del Poder Judicial, la participación de personas ajenas es muy acotada.

“Incluso en los dos puestos que requieren concurso de oposición la competencia es limitada; 87% de las convocatorias a los concursos de oposición para juez o magistrado desde 1995 hasta el 2016 fue cerrado. Sólo pudieron inscribirse al concurso personas que ya laboraban en el Poder Judicial de la Federación”, se alertó en el informe.

El nepotismo se entiende como la designación de familiares o amistades cercanas para ocupar cargos públicos, independientemente de la capacidad profesional o los méritos para el puesto. (Con información de Héctor Molina)

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