Washington.- La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) recordó el miércoles la obligación de los Estados de garantizar la seguridad en las cárceles en la región, tras condenar los incidentes en dos cárceles mexicanas, la de Apodaca y Topo Chico, en Nuevo León, que provocaron la muerte de decenas de reos.

"La CIDH reitera que los Estados, como garantes de los derechos de las personas privadas de libertad, deben adoptar todas las medidas necesarias para proteger la vida e integridad personal de los reclusos", explicó en un comunicado.

La Comisión, que regularmente examina el estado de los derechos humanos en los centros de detención en América Latina, condenó el asesinato de 44 reos en el penal de Apodaca, el pasado domingo.

Recordó igualmente que el 4 de enero hubo otra riña en un centro penal en Altamira, en el estado de Tamaulipas, que se saldó con una treintena de muertos.

En Honduras, por otra parte, 360 reos murieron en un incendio que asoló un penal el 14 de febrero.

"Los Estados tienen la obligación de investigar de oficio y con la debida diligencia todas aquellas muertes de personas que se encuentran bajo su custodia", recordó el ente autónomo de la Organización de Estados Americanos (OEA).

MIF