Hace más de una década, el gobierno federal declaró una lucha en contra del narcotráfico y el crimen organizado que ha implicado el aumento en presupuesto público en seguridad, sin que ello, en opinión de analistas, brindara los resultados necesarios para mitigar el estado de la violencia que vive el país.

Según información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, así como del Diario Oficial de la Federación (DOF), con un recuento de El Economista, del 2006 al 2018 el gobierno federal ha designado en términos nominales un presupuesto total de 1 billón 719,996 millones 203,975 pesos en la extinta Secretaría de Seguridad Pública (SSP), la Secretaría de Gobernación (Segob), la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y para el Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública de los Estados y del Distrito Federal.

En términos reales (es decir, tomando en cuenta la inflación por año), el presupuesto destinado a la Segob aumentó en 745.8% durante el periodo comprendido entre el 2006 y lo aprobado para el 2018. En tanto, los recursos públicos de la Semar incrementaron 113%, mientras que la variación de la Sedena fue de 94%, además, el Fondo de Aportaciones sufrió un recorte de 12.7% durante este lapso.

Con la llegada de la oposición a Los Pinos en el año 2000, la seguridad se colocó de manera paulatina como eje rector de las políticas públicas. En la administración de Vicente Fox (PAN) se creó la SSP que adoptó las facultades de la Segob sobre la seguridad pública y la Policía Federal Preventiva; en el 2001, la SSP contó con un presupuesto de 6,350 millones 105,050 pesos.

En el 2006, cuando inició la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia organizada, el mandatario panista, Felipe Calderón, fortaleció económicamente a la SSP y de un gasto total programado para ese año de 9,274 millones 400,000 pesos, al cierre de su administración (el 2012) el presupuesto de la dependencia pasó a 40,536 millones 522,049 pesos.

En el 2013, bajo el mandato del priista Enrique Peña Nieto, su gobierno determinó desaparecer la SSP y trasladar sus funciones a la Segob.

El artículo IV Transitorio de las reformas del 2013 a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal ordenó que “los recursos humanos, financieros y materiales con (los) que cuenten las unidades administrativas de las dependencias cuyas funciones cambian por este decreto a otras secretarías de Estado, se transferirán a éstas, a fin de apoyar el cumplimiento de los programas y metas que les corresponden”.

Es así que la Segob absorbió el presupuesto de la SSP y  para el 2014 le fueron aprobados 75,003 millones 300,371 pesos. Ese monto fue mayor por 12,744.9 millones de pesos respecto de la bolsa sumada de ambas dependencias, de un año antes.

A partir de entonces, la Segob ha sido objeto de incrementos y recortes al paso de los años: en el 2015 se le asignaron  77,066 millones 321,870 pesos; para el 2016, el monto bajó a 67,472 millones 539,816 pesos. El mismo comportamiento se apreció durante el 2017, cuando le fueron asignados 58,187 millones 060,971 pesos, pero para el 2018 está programado un aumento, y se le darán 64,288 millones 166,419 pesos.

FUERZAS ARMADAS

El presupuesto de la Semar ha registrado un incremento constante de presupuesto desde el 2006, año en el que le fue asignada la cantidad de 9,163 millones 510,800 pesos y que para el 2012, el último año de la administración calderonista, se destinó un presupuesto de 19,679 millones 681,622 pesos.

El gobierno del presidente Peña Nieto continuó con esta tendencia y de un presupuesto de 21,864 millones 854,169 pesos con los que contó en el 2013 la Semar, para el 2018, último año que será de su sexenio, fue aprobado un monto de 31,305 millones 775,196 pesos.

La Sedena tampoco ha sufrido recortes. El expresidente Calderón recibió en el 2006 la dependencia con un presupuesto de 26,031 millones 900,900 pesos, y para el 2012 el monto se incrementó a 55,610 millones 989,782 pesos.

Por su parte, durante la administración del presidente Peña Nieto, el financiamiento público para la Sedena ha incrementado de 60,810 millones 570,686 pesos en el 2013 a 81,021 millones 903,813 pesos para el año en curso.

En relación con el Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública de los Estados y del Distrito Federal, se aprecia que en el 2006 tenía un presupuesto de 5,000 millones de pesos, monto que se incrementó hasta el 2008 a 6,000 millones de pesos y que cerró la administración de Calderón Hinojosa en el 2012 con 7,373,650,500 pesos.

En el 2013, ya bajo el mandato de Peña, el Fondo tenía un presupuesto de 7,631 millones 760,775 pesos y alcanzó su máximo de 8,190 millones 964,440 pesos en el 2015. Al año siguiente, hubo un recorte para este rubro quedando en 7,000 millones de pesos cada año a partir de entonces.

PERSISTE VIOLENCIA

A pesar del incremento del gasto, México figura como uno de los países más violentos del mundo, de acuerdo con estudios de organizaciones como Ciudadanos por una Causa en Común. “Hemos malgastado mucho y no tenemos resultados. Lo que estamos viendo son altos índices de violencia y creemos que no hay ningún cambio en la estrategia, por lo que este año será mucho más violento que el anterior”, aseguró la presidenta de este organismo, María Elena Morera.

Con base en un análisis de Causa en Común con estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, los delitos de alto impacto se han incrementado durante el presente sexenio, en contraste con la administración del presidente Calderón.

De acuerdo con el reporte con fecha a noviembre del 2017, al comparar el sexenio en curso con el mismo periodo del sexenio de Felipe Calderón, se identificó que el homicidio doloso ha aumentado en 16%; la extorsión, en 21%, y el secuestro, en 25 por ciento. Únicamente el robo con violencia disminuyó en 8 por ciento.

Los números estudiados por Causa en Común arrojan que de diciembre del 2006 a noviembre del 2011 se registraron 82,281 homicidios dolosos, mientras que de diciembre del 2012 a noviembre del 2017, existieron 95,857 delitos.