Pese a los pocos detalles sobre el asesinato de José Vicente Zambada Reyes, es posible suponer que se generará un conflicto en el poderoso Cártel de Sinaloa (CS), expone Arron Daugherty de InSight Crime.

En Culiacán, Sinaloa, un camión cargado de delincuentes, que aún no han sido identificados, presuntamente abrió fuego contra otro automotor lleno de hombres. Como resultado, José Vicente Zambada Reyes y otros dos hombres fueron asesinados, mientras que otro resultó herido.

Zambada Reyes, de 28 años de edad, era sobrino de Ismael Zambada García, alias el Mayo, jefe de una facción del Cártel de Sinaloa, una de las células delictivas más poderosas del país.

Si bien móviles de los agresores aún se desconocen, la cantidad de tiros hechos ( se encontraron más de 100 vainas de cartuchos) indica que se trata de un ataque profesional en lugar de un hurto o un robo fallido, observa Daugherty.

El Cártel de Sinaloa se ha ganado una serie de enemigos a medida que ha aumentado su poder. El grupo se enfrentó a otras organizaciones de Tijuana, del Golfo y de la Familia Michoacana, por ejemplo. Pero quizás su más sangrienta disputa se dio con antiguos aliados de la Organización Beltrán Leyva (OBL).

Daugherty apunta que si bien la mayoría de sus antiguos enemigos ya están encarcelados o muertos, muchas de estas organizaciones continúan siendo grupos de disidentes cuyos miembros pueden tener resentimientos contra el Mayo.

Asimismo, existe la posibilidad de que el asesinato haya estado motivado por un conflicto dentro del mismo Cártel de Sinaloa. Aunque el Chapo es el jefe máximo del grupo, el Mayo dirige su propia facción.

Cualquiera que sea el culpable, las autoridades mexicanas deben prepararse para una nueva ola de narcoviolencia. El asesinato del sobrino del Mayo puede ser considerado como un ataque a su legado , advirtió Arron Daugherty.

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