El Pleno del Senado de la República avaló reformas a la Ley de Migración para que el Instituto Nacional de Migración (INM) resuelva, en un plazo no mayor a ocho días, la situación de extranjeros indocumentados.

Con 80 votos a favor, el pleno de la Cámara Alta aprobó el dictamen modificado durante su presentación, que reforma el artículo 111 de la Ley de Migración y propone acotar el plazo al que debe sujetarse el procedimiento administrativo migratorio. La minuta fue enviada a la Cámara de Diputados.

El alojamiento de las personas que ingresaron a territorio nacional sin autorización en las estaciones migratorias únicamente podrá exceder los ocho días hábiles cuando se haya interpuesto un juicio de amparo y exista una prohibición expresa de la autoridad competente para que el extranjero pueda ser trasladado o pueda abandonar el país. En este caso, el periodo no podrá exceder los 20 días hábiles.

La ley contempla también medidas cautelares y alternativas que la autoridad migratoria deberá instrumentar a fin de que las personas extranjeras sujetas a un procedimiento administrativo migratorio no sean privadas de su libertad.

La presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, Angélica de la Peña Gómez, dijo que no se deben dejar vacíos en la ley que puedan interpretarse o resultar en actitudes autoritarias o persecutorias contra quienes hoy se encuentran en el país, independientemente de su situación.

Esta reforma es muy importante, ya que necesitamos que México sea congruente con lo que dice afuera, pues debemos hacer una diferencia en el trato que le damos a los extranjeros respecto del trato que le da Estados Unidos a nuestros connacionales , dijo.

ana.langner@eleconomista.mx