Tamaulipas es un estado del norte de México en el que la violencia y la inseguridad han ocasionado estragos entre la población desde hace casi una década. Salir a divertirse por la noche o viajar en las carreteras del estado son circunstancias en las que, en muchas ocasiones, la integridad de los tamaulipecos y de quienes transitan por el estado se ve amenazada.

Entre las principales afectaciones que han provocado la violencia y la inseguridad en este estado fronterizo se encuentra el problema de la movilidad. Trasladarse de un lugar a otro dentro de Tamaulipas pone a los viajantes en situaciones de riesgo, debido a que su vida y patrimonio corren peligro en las carreteras y caminos que cruzan el estado.

Este problema afecta especialmente a los pacientes que deben viajar a Ciudad Victoria desde distintas comunidades de Tamaulipas o desde otros estados de la República, para ser atendidos en las unidades médicas que sólo se encuentran en la capital del estado.

Tal es el caso de los pacientes de la Unidad de Quemados del Hospital General Dr. Norberto Treviño Zapata, a los que apoya la Fundación Michou y Mau, cuya delegación en Tamaulipas cumple, este 2017, 10 años de asistir a niños de escasos recursos con quemaduras graves, así como a sus familias.

El principal objetivo de la Fundación Michou y Mau, fundada en 1998 por la periodista Virginia Sendel tras el fallecimiento de su hija Michelle y de su nieto Mauricio en un incendio, es que ningún niño que haya sido víctima de quemaduras graves muera por falta de atención médica oportuna.

Las cuatro áreas con las que la fundación ayuda a estos niños son las campañas de prevención para informar a la gente cómo evitar que un niño o un adulto se quemen; la capacitación médica especializada de doctores y auxiliares que atienden a niños quemados; la atención y el traslado inmediato de niños con quemaduras graves, y la atención psicológica para atender las secuelas que deja una quemadura en un niño y en su familia.

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Aeromar forma parte de este esfuerzo. La aerolínea que preside Andrés Fabre se une a la Fundación Michou y Mau con boletos de avión en cualquiera de sus rutas, para que los niños que requieran viajar dentro del país para recibir atención médica por secuelas de quemaduras graves lo hagan junto con familiares o tutores de forma gratuita.

Despega el deporte

Los Correcaminos de la Universidad Autónoma de Tamaulipas son el equipo que más tiempo ha permanecido en la segunda división del futbol mexicano. Sus uniformes recuerdan al personaje de caricaturas que debía correr por el desierto para escapar del Coyote hambriento.

Aeromar también está involucrada en esta iniciativa. Ha sido patrocinadora de los Correcaminos de Ciudad Victoria durante las últimas dos temporadas de la Liga de Ascenso. De acuerdo Andrés Fabre, la alianza entre la aerolínea que dirige y el equipo de futbol va más allá del respaldo que una firma puede colocar en un uniforme deportivo , por lo que además del patrocinio, la compañía apoya a la escuadra tamaulipeca con el traslado de los jugadores a los 27 destinos que tiene, lo que les permite ahorrar hasta nueve horas de traslado por tierra.

Cuando llegamos al estadio Marte R. Gómez, casa de los Correcaminos, me sorprendió ver a toda la gente que no vi en la ciudad a lo largo del día. ¿De dónde salían tantos hombres, mujeres, niños, niñas, jóvenes y ancianos? Edgar Plascencia, jefe de Estación de Aeromar en Ciudad Victoria, me explicó que todos vienen a los partidos de los Correcaminos porque en el estadio hay seguridad y es el único evento en el que pueden pasar una noche de diversión los habitantes de la capital tamaulipeca.

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Al entrar, me percato de que el estadio está casi lleno, sólo una pequeña porción de las gradas se encuentra vacía. Por supuesto, la gran mayoría apoya al equipo local, que en esta ocasión se enfrenta a los Xolos de Tijuana y su polémico director técnico Miguel El Piojo Herrera.

Después del silbatazo inicial, Edgar me platicó que antes los partidos eran más violentos y riesgosos. Las peleas y los insultos estaban a la orden del día. Pero ahora, lo único que alcanzo a notar dentro del estadio es cómo la gente se emociona, se burla y le grita a los jugadores de su equipo, del equipo contrario, al Piojo Herrera y hasta a los demás asistentes.

El partido transcurre con tranquilidad. Los aficionados siguen llegando incluso después del medio tiempo. Aunque los Correcaminos arrancaron con todo en los primeros 45 minutos, durante la segunda mitad se nota que están cansados.

Los Xolos meten el único gol del encuentro, con lo que obtienen la victoria. Pero eso no aflige a la afición del equipo local, que los sigue apoyando aun cuando pierden contra la escuadra de Tijuana. Ya tendrán otra oportunidad el fin de semana siguiente, cuando enfrenten a la Jaiba Brava de Tampico.

Tamaulipas es un estado estratégico para la Fundación Michou y Mau, debido a su colindancia con Texas, en Estados Unidos, donde se encuentran las ciudades con los mejores hospitales para la atención de personas con quemaduras, Galveston y Houston. Su capital, Ciudad Victoria, da cobijo a un equipo de futbol que se mantiene en el corazón de su ciudad, por la alegría y seguridad que les brinda.

Aeromar está convencida de que sólo a través de estas alianzas podrá impulsarse el desarrollo de Tamaulipas y de Ciudad Victoria, un Correcaminos que trata de escapar a toda velocidad del coyote, la delincuencia organizada.

OPINIÓN: De altos vuelos

¿Qué es la Fundación Michou y Mau?

La Fundación Michou y Mau es una organización sin fines de lucro dedicada a asistir a niñas y niños que sufrieron quemaduras graves y a sus familiares. Esta asociación fue fundada por la señora Virginia Sendel Iturbide, en 1998, como una forma de homenaje a su hija, Michelle, y a su nieto, Mauricio, quienes fallecieron en un incendio. Su nieta Camila, hija de Michelle, logró ser salvada gracias a la pronta atención médica que recibió.

La fundación orienta sus esfuerzos en distintas estrategias que completan una atención integral del problema de las quemaduras en niños y niñas de todo el país. Además del enorme esfuerzo que implica la atención y el traslado inmediato de niños y niñas de bajos recursos con quemaduras graves, Michou y Mau colabora en la capacitación de médicos en todo el país para que estos puedan actuar de forma rápida y eficaz cuando tengan que atender a un menor con quemaduras.

La misión principal de la Fundación Michou y Mau es que ningún niño mexicano con quemaduras severas muera por falta de una atención médica especializada oportuna. De acuerdo con la fundación, para cumplir con este objetivo hace falta generar conciencia entre la población y el gobierno acerca de las necesidades de los pacientes con quemaduras; así como fomentar una cultura de la prevención que haga que cada vez menos niños y niñas vean afectadas sus vidas debido a una quemadura.

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