Luego de que ayer expresara que presentaría una iniciativa para desaparecer el outsourcing, el presidente Andrés Manuel López Obrador defendió su propuesta al señalar que lo que se busca es que las empresas no burlen la ley.

"No queremos que se haga una reforma que puedan burlar de nuevo", declaró en conferencia de prensa matutina.

El mandatario también dijo que ya se intentó regular el modelo de subcontratación, "pero hay quienes no ayudan. Son de esas decisiones en los que pagan justos por pecadores".

Aunque reconoció que existen empresarios responsables, señaló que "hay otros que en el sentido estricto ni siquiera son empresarios, son coyotes, traficantes de influencias que abusan de estos mecanismos de contratación de trabajadores, y se afecta a trabajadores".

A ello, el mandatario recordó que al inicio de la pandemia hubo denuncias sobre despidos de trabajadores a los cuales no se les reconoció ningún derecho gracias a este tipo de contratación.

Esto, dijo, permite despedir a trabajadores a finales de año para evitar el pago de prestaciones y después recontratarlos en enero sin derecho a antigüedad.

“Se abusó. Son las llamadas reformas estructurales, que no se hicieron pensando en beneficiar los trabajadores, no se hicieron pensando en beneficiar al pueblo: se hicieron pensando en beneficiar a un grupo, a una minoría”, subrayó.

Asimismo, López Obrador afirmó que el outsourcing ha permitido la evasión fiscal de más de 21 mil millones de pesos, por lo que no se puede permitir que una empresa contratada por ella misma se dedique a evadir impuestos, porque muchas veces los empresarios ni siquiera saben cómo operan estas empresas.

"Quien contrata a un trabajador tiene que cumplir con ciertas obligaciones: pago de un salario justo inscripción, al Seguro Social, que a veces no se realiza por estas empresas intermediarias, o se manifiesta que los trabajadores ganan menos para no pagar las cuotas destinadas a la seguridad social", expresó en Palacio Nacional