Los mexicanos muestran decepción con el desempeño de los funcionarios que eligieron para representarlos en el gobierno, según un estudio del Pew Research Center sobre la percepción de la democracia en el mundo. No obstante, entre la población la democracia representativa tiene una aprobación de 58 por ciento. Pese al desempeño de los funcionarios elegidos, 52% se dice en contra de un régimen encabezado por militares. El gobierno de un líder carismático enfrenta una oposición aún mayor, pues 67% de los encuestados se dijeron en contra de un gobierno de este talante. La tecnocracia, por otro lado, tiene una aprobación de 53 por ciento. De todas las formas de gobierno contenidas en el estudio, la democracia directa es la que cuenta con el mayor porcentaje de simpatía entre los mexicanos: 62% de los consultados se pronunció a favor de esta forma de gobierno.

En el estudio, de los 38 países considerados en la muestra, México presenta el porcentaje más bajo de satisfacción con la forma en que la democracia funciona en el país, pues sólo 6% de los mexicanos la aprueba. La media mundial de satisfacción con la democracia es de 46 por ciento. El 93% de la población en el país se expresó insatisfecho con la conducción de la democracia llevada por el gobierno. Del otro lado de la escala, 92% de los suecos aprobaron los resultados de la democracia representativa en su país.

Ante el avance mundial de opciones políticas que enarbolan valores claramente antidemocráticos, como el partido Frente Nacional en Francia, la Alternativa para Alemania, o la llegada al poder de Donald Trump en Estados Unidos y de Rodrigo Duterte en Filipnas, el Pew Research realizó este estudio para hacer un diagnóstico sobre el grado de aceptación de la democracia en el mundo. El estudio también sondea la apertura de los ciudadanos de los países incluídos en el estudio a otras formas de gobierno.

A nivel global, la democracia representativa tiene 78% de aprobación. Le sigue la democracia directa, con 66 por ciento. La tecnocracia es vista como una opción viable por 49%, el gobierno de un autócrata goza de la simpatía del 26% y la administración de los militares es bien vista por el 24% de los encuestados.

El Pew Research Center provee de un breve glosario de las formas de gobierno comprendidas en el estudio:

Democracia representativa. Un sistema democrático donde los representantes elegidos por los ciudadanos deciden lo que se convierte en ley.

Democracia directa. Un sistema democrático donde los ciudadanos, no los funcionarios electos, votan directamente sobre los principales asuntos nacionales para decidir qué se convierte en ley.

Gobierno de expertos (Tecnocracia). Expertos, no funcionarios electos, toman decisiones de acuerdo con lo que creen que es mejor para el país.

Gobierno de un líder fuerte (Autocracia). Un sistema en el cual un líder fuerte puede tomar decisiones sin interferencia del parlamento o los tribunales.

Gobierno de militares. Los militares gobiernan el país.

La popularidad de regímenes no democráticos

La encuesta distingue entre la aprobación y el compromiso con la democracia. Ante la pregunta de cuál es el compromiso de cada uno de los encuestados con la democracia representativa ante las alternativas no democráticas, el estudio encontró que el 23% del total se dijo comprometido, el 47% menos comprometido —lo que implica que pueden considerar al mismo tiempo otras formas de gobierno aparte de las democráticas— y 13% se pronunció abiertamente por las formas no democráticas de gobierno.

De las formas no democráticas, la autocracia es aceptada como forma de gobierno por el 55% de los encuestados en la India. En las economías avanzadas hay poco respaldo general para la autocracia; sin embargo, entre las personas con una educación secundaria o inferior son la idea de un gobierno autocrático es popular. Este segmento poblacional representa un porcentaje importante en países como Reino Unido (19%) y Estados Unidos (15 puntos), refiere el estudio. En el caso de Estados Unidos, analistas consideran que Donald Trump, gobernante elegido democráticamente pero con inclinaciones autócratas, llegó a la Casa Blanca en gran medida apoyado por el voto de los sectores con menores niveles educativos.

En lo que toca a un régimen militar, el 95% de los alemanes —el porcentaje poblacional más alto en el estudio— se oponen a un gobierno castrense. En Alemania no influyó el nivel de escolaridad, pues incluso el sector de los encuestados con educación secundaria o menor se mostró mayoritariamente contra la instauración de un régimen así. La contraparte es Vietnam, cuya población expresó en una proporción de 7 por 10 encuestados su opinión favorable a la ascención al poder de los militares.

Sobre el análisis que se hace en el estudio sobre el aumento de la simpatía en el mundo a formas de gobierno no democráticas, es interesante destacar que el Pew Research no encuentra diferencias entre el partido político español Podemos —con agenda de izquierda— y el partido alemán Alternativa para Alemania —de evidente corte racista y xenófobo, eufemismos para evitar el término “nazi”—, y a ambos los sitúa en la categoría de partidos populistas. Similar miopía del espectro político acusó Donald Trump tras los disturbios en Charlottesville, donde se dio una protesta antirracista que fue atacada por grupos supremacistas blancos, y ante la cual el presidente de Estados Unidos aseguró que ambos bandos eran igualmente responsables, aunque distinguió que había buenas personas entre los racistas.

El Centro de Investigación Pew realizó este estudio con una muestra de 41,953 encuestados en 38 países desde el 16 de febrero hasta el 8 de mayo de 2017.

erp