Buscar
Opinión

Lectura 4:00 min

El empleo ya no es lo que era

La Fed mencionó que veía signos de estabilidad en el empleo en su comunicado de política monetaria de inicios de febrero. Es posible que sostenga esta postura al menos hasta mayo cuando se presente el cambio de presidencia en la institución.

main image

La economía de Estados Unidos añadió 130,000 empleos nuevos en enero.foto: reuter

En el futuro previsible la variable clave para entender hacia dónde van los mercados y el factor importante detrás de las decisiones de política económica será el empleo.

Éste ha arrojado cifras confusas a lo largo de los meses recientes.

Lo más importante, desde mi punto de vista, es entender que la visión convencional sobre el empleo no es la correcta. Hay un reordenamiento de temas que permiten que exista una debilidad del empleo y al mismo tiempo una economía que crece a un ritmo acelerado. Tal es el caso de Estados Unidos.

La semana pasada se reportó (tarde de nuevo debido a un nuevo cierre parcial del gobierno en Estados Unidos) que la economía añadió 130,000 empleos nuevos en enero; muy por encima de la cifra esperada de alrededor de 70,000. De nueva cuenta, sin embargo, se registró una revisión significativa a las cifras anuales.

En esta ocasión, la nómina no agrícola se ajustó por (-) 862,000 plazas a la baja para todo el 2025.

Cabe recordar que el año pasado, cuando el Departamento del Trabajo anunció una revisión a la baja por 598,000 empleos, el presidente Donald Trump arremetió contra la responsable de las estadísticas laborales y decidió cesarla. En aquel momento, sus principales argumentos apuntaban a una supuesta manipulación de las cifras e intereses políticos.

Ahora, frente a un ajuste considerablemente mayor, el presidente no ha dirigido críticas hacia el funcionario que nombró en sustitución de la anterior titular.

Por su parte, la tasa de desempleo abierto se ubicó en 4.28% de la población económicamente activa. El dato correspondiente a diciembre ya era particularmente bajo (4.38%).

Hasta el momento este indicador no ha registrado una tendencia de alza que sea preocupante.

Como le decía, el nivel de empleo será el principal factor de guía de la política monetaria. Un aumento desmedido de la tasa de desempleo o una caída abrupta en las cifras de contratación (asumiendo que podamos tener consistencia en su publicación) pueden dar lugar a una postura mas laxa del Comité de Mercados Abiertos de la Reserva Federal (Fed) y abrirían la posibilidad a la expectativa de más recortes en la tasa de interés.

No obstante, las actuales proyecciones de cifras demográficas que realiza la oficina de censos en Estados Unidos sugieren que la tasa de desempleo puede permanecer en niveles bajos.

En 2023, el Buró registró un aumento de 82,000 personas al mes, sobre todo en personas mayores a 65 años; la migración neta, según esta fuente, era de 390,000 personas; sin embargo, la población en edad de trabajar disminuía a una tasa de 14,000 al mes.

Hoy en día, la cifra migratoria se ha reducido a cerca de 300,000, lo que implica que la población en edad de trabajar podría seguir reduciéndose; por ello, aun con una demanda en retroceso, la tasa de desempleo puede permanecer en niveles bajos.

La visión convencional enfocada en el nivel de contrataciones de la nómina no agrícola en Estados Unidos choca con las cifras de crecimiento.

La economía norteamericana crecería a una tasa promedio de 4% o más en los últimos tres trimestres del 2025 si hacemos caso a las cifras que proyecta la Fed de Atlanta.

La tendencia de reducción de la inflación no debiera ser consistente con estos datos de crecimiento. A pesar de las cifras de descenso en la nómina, el empuje de la inversión en centros de datos y tecnología asociada a la Inteligencia Artificial (AI), así como la tendencia de ganancias en la Bolsa, pueden seguir sosteniendo parcialmente al consumo (sobre todo en el sector de servicios) y ocasionar presiones que eviten un descenso abrupto de la inflación.

La Fed mencionó que veía signos de estabilidad en el empleo en su comunicado de política monetaria de inicios de febrero. Es posible que sostenga esta postura al menos hasta mayo cuando se presente el cambio de presidencia en la institución.

Es posible también que el nuevo presidente tenga la intención de reducir la tasa de referencia para satisfacer la presión política del presidente, pero tal vez al reducirla solo añadirá un impulso a una economía que no luce débil, salvo por cifras de empleo que requieren una interpretación más rigorista.

Este periodo de alto crecimiento y bajo empleo puede ser más duradero que otros en el pasado reciente; eso constituye un reto para las autoridades y desde luego para los inversionistas.

*Rodolfo Campuzano Meza es director general de INVEX Operadora de Fondos de Inversión.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí
tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete