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Después del chavismo

Alberto Aguirre | Signos Vitales
La caída de Nicolás Maduro era inevitable. Su esposa Cilia y el hijo de ambos forman parte de la causa penal que se resolverá en las cortes del distrito de Brooklyn, por narcoterrorismo, que también involucra a los ministros Diosdado Cabello y Vladimir Padrino.
Los herederos de Hugo Chávez fueron reclamados por la justicia de Estados Unidos. Los hermanos Jorge y Delcy Rodríguez han quedado a cargo del poder político en Venezuela, por causas de fuerza mayor. Él preside la Asamblea Nacional y ella se ha convertido en la Presidenta de la República, por decisión del Tribunal Superior de Justicia.
Maduro y Cabello acompañaron a Chávez en su ascenso al poder, hace un cuarto de siglo. Los Rodríguez forman parte de una nueva generación de líderes venezolanos; son contemporáneos de Leopoldo Capriles y María Corina Machado, los líderes de la oposición que enfrentó –con las reglas democráticas– a Maduro y fue víctima de fraude y persecución.
La “acción unilateral” de EU para derrocar al régimen bolivariano de Venezuela obliga a una transición. Los líderes europeos, marcadamente Emmanuel Macron y Keith Stamer, este periodo debe ser “pacífico, democrático y respetuoso de la voluntad del pueblo venezolano”. Tras del desconocimiento de Maduro como presidente legítimo y la entrega del premio Nobel de la Paz a Machado, aquella región del mundo espera que el poder sea entregado a Edmundo González Urrutia, presunto ganador de los comicios del 2024.
Consumada la captura de Maduro y Flores, el secretario de Estado de la administración Trump, Marco Rubio, entró en contacto con Delcy Rodríguez. En la víspera había corrido la versión de que había buscado refugio en Rusia. “Está dispuesta a hacer lo que sea necesario para hacer a Venezuela grande otra vez”, dijo el presidente estadounidense.
Con el mismo viso de ilegalidad que Maduro, la presidenta Flores deberá conciliar a las distintas facciones del chavismo antes de sentarse a la mesa con los representantes de Trump.
Las bases bolivarianas y la incipiente clase empresarial deberán tomar partido. Roberto Deniz, periodista exiliado tras la persecución de Maduro, describe como “cleptocracia” al sistema venezolano y advierte que muchos empresarios están protegidos por los hermanos Flores, pero que los hijos de Cilia Flores son dueños de media Venezuela, a través de decenas de operadores financieros.
Con 20 millones de exiliados y las reservas petroleras más grandes del orbe, Venezuela trascenderá la dictadura chavista. Pero, ¿habrá borrón y cuenta nueva para el alto mando de Maduro? ¿Y el robo descarado a la nación?
Efectos secundarios
¿ABORDAJE? Este mediodía, los 16 magistrados que integran la Sala Superior del Tribunal Federal de Justicia Administrativa eligirán a su nuevo presidente. Apenas hace tres meses llegaron cinco magistrados y al menos tres estaban en pos del cargo: Ariadna Camacho, José Ramón Amieva y Eduardo Santillán. Propuestos por la Cuarta Transformación, representan a distintas facciones morenistas y si dividen sus apoyos, podrían abrir camino a una opción de consenso, que encarna Julián Alfonso Olivas Ugalde, quien lleva una décadas en el TFJA y es elegible. Olivas Ugalde, con 71 años y medio siglo como abogado. Llegó al Tribunal Fiscal en el 2015, tras de hacerse cargo de la Secretaría de la Función Pública, en el primer tramo del sexenio peñista. Hace dos años compitió por la presidencia, que ganó Guillermo Valls Esponda con nueve votos, de 15 posibles. El Reglamento Interno establece que se requerirá la mitad más uno de los votos de los magistrados presentes en la sesión para designar al nuevo presidente y en caso de que ningún aspirante obtenga la mayoría requerida en la primera ronda, se celebrará una nueva votación en la que solo participarán aquellos dos que hayan obtenido el mayor número de votos.

