Sin luz, sin agua potable, sin comida, bajo el agua. Así viven 300,000 de mis paisanos tras las inundaciones que han azotado al Edén tabasqueño. Todo México mira con asombro cómo el Gobierno Federal le ha dado la espalda a nuestra gente, otorgando ayuda a cuenta gotas y de manera tendenciosa, levantando censos sólo para reforzar su base electoral y anunciando planes que parecen más promesas que realidad. Como Diputada Federal, choca de corazón, mi responsabilidad es darle voz a todos los que no han sido escuchados, exigiendo a nuestras autoridades que actúen con responsabilidad y, sobre todo, con suma transparencia.

El problema de las inundaciones no es ajeno para nosotros los tabasqueños. Por años hemos sufrido de estas contingencias, y lo seguiremos haciendo mientras no exista una política hídrica integral que trascienda sexenios y colores. Mi paisano, el presidente López Obrador, asegura que ya hay un plan en marcha, que lo anunciará en un par de semanas; pero sin recursos etiquetados en el Presupuesto 2021 para atender el problema, y sin un mecanismo como lo era el Fonden, yo me pregunto ¿cómo se va a financiar? Lo dije en tribuna y lo reitero, si es verdad que a Morena le preocupa la situación de Tabasco, que le ponga número, de lo contrario es pura demagogia. Estas son las mismas palabras que utilizó el presidente cuando la inundación de 2007, cuando recorría a pie las comunidades afectadas y cuando no intentaba resolver el problema desde un helicóptero o desde una rueda de prensa.

Hoy inicia el segundo censo de la Secretaría de Bienestar para determinar quienes resultaron damnificados por la segunda ola de inundaciones que azotó Tabasco. Se ha anunciado que el apoyo llegará de dos maneras: 8,000 pesos para la limpieza de las viviendas, y vales para adquirir enseres domésticos, cuyo monto desconocemos. Tampoco sabemos la meta de beneficiarios, recordemos que en la primera inundación fueron 600,000 los afectados, y solo llegó una mínima ayuda para 30,000.

Es prioritario que no se repita lo que pasó en aquella ocasión, cuando los servidores de la nación distribuyeron la ayuda pensando en las necesidades electorales del Gobierno Federal y no en las afectaciones reales.

Hoy es importante que este trabajo se haga con enorme responsabilidad y transparencia.

En mis recorridos para entregar las casi 15 toneladas de ayuda acopiadas con mucha solidaridad de parte de la ciudadanía, he visto cómo viven mis paisanos en los albergues y en las calles; he escuchado sus historias y estoy convencida de la relevancia de nuestro trabajo como legisladores.

Por eso, no me detendré. Seguiré tocando las puertas que tenga que tocar, solicitando información sobre los padrones de beneficiados, cómo lo he hecho sin respuesta, y presentando exhortos desde la más alta tribuna de nuestro país para exigir un trabajo profesional que corrija esta lamentable situación. Nuestra gente en Tabasco ha perdido todo, sus casas, su ropa, sus pertenencias, su ingreso económico, pero no han perdido la esperanza. Por eso, con el corazón en la mano le digo a mis paisanos, aunque este gobierno nos ha dejado solos, ¡vamos a salir adelante, #FuerzaTabasco!

Soraya Pérez

Economista

Entre Números

Expresidenta de la Federación de Colegios de Economistas de la República Mexicana A.C.

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