El gobierno del presidente López desmanteló una política social, que en lustros anteriores logró reducir la pobreza de manera significativa. La ha sustituido por un manojo de programas clientelares discrecionales que no sólo no han disminuido la pobreza, sino que la han extendido en forma de pobreza extrema, laboral y por ingresos, como lo ha documentado ampliamente CONEVAL en las últimas semanas. Se trata de programas envueltos en corrupción, sin reglas de operación adecuadas, sin monitoreo ni evaluación, sin mecanismos sostenibles de financiamiento, y que tienen una clara lógica político-electoral. En contraste, no existe un esquema de protección a los trabajadores cuando pierden su empleo, lo que los mantiene en la incertidumbre, eleva la pobreza e impacta sobre el mercado interno, además de inhibir la formalidad.

El seguro de desempleo existe en más de 70 países en el mundo, tanto desarrollados como en vías de desarrollo. Este instrumento mitiga el riesgo para el trabajador y suaviza la caída en el consumo interno, además de prevenir la conflictividad en las empresas y en las relaciones obrero-patronales. Igualmente, promueve la productividad al incentivar el empleo formal, representa un sistema de estabilización económico y social con efectos claramente contra-cíclicos, y posee una influencia progresiva en la distribución del ingreso. En este contexto, el Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional (GPPAN) en la Cámara de Diputados hemos presentado esta semana una iniciativa que reforma el Artículo 4 Constitucional para crear el Seguro de Desempleo en México, la Ley Federal del Trabajo para definir su cálculo, y la Ley del Impuesto sobre la Renta para ofrecer incentivos a las empresas.

Se trata de un seguro financieramente viable que alcanzaría 2.5 veces la Línea de Pobreza Extrema, que de acuerdo a CONEVAL, a julio de 2021 asciende a $1,761 pesos mensuales por persona. De tal forma, el monto entregado mensualmente alcanzaría la cantidad de $4,402 pesos, lo que sumado a lo largo del periodo de aplicación del seguro de desempleo (4 meses) ascendería a $17,610 pesos por trabajador desempleado. De acuerdo con el IMSS el número total de personas desempleadas en el mercado laboral formal en 2020 fue de 647 mil trabajadores formales y eventuales. De esta forma, el gasto total mensual por Seguro de Desempleo sería de 2,851 millones de pesos, con un costo fiscal que alcanzaría 11,406 millones de pesos anuales.

Esta última cifra es perfectamente subsanable dentro el Presupuesto de Egresos de la Federación. Sus beneficios económicos y sociales sobrepasarían con creces su costo. Tendrían que establecerse reglas de operación eficientes y transparentes para el Seguro de Desempleo, al igual que un sistema confiable de evaluación, seguimiento y monitoreo. Su viabilidad financiera queda de manifiesto si comparamos su costo fiscal total con el gasto del gobierno del presidente López en proyectos absurdos, no rentables, que representan un gigantesco despilfarro para el erario, y que fueron emprendidos sólo por capricho iluminado sin estudios de mercado, estudios de factibilidad, ni de impacto ambiental. Todo el gasto en estos proyectos es asumido por el gobierno al no haber existido ninguna empresa nacional o extranjera que quisiera invertir en ellos. El Tren Maya tendrá en 2022 un presupuesto de 62 mil millones de pesos. La infausta refinería de Dos Boca recibirá el próximo año 45 mil millones de pesos, y el inútil aeropuerto en Santa Lucía, 11 mil millones de pesos. Es decir, sólo en estos rubros, se contabilizan 118 millones de pesos derrochados para 2022 en obras que nunca verán un retorno de inversión suficiente para amortizarlos. El seguro del desempleo representaría apenas el 9.6% de tales gastos injustificables, o poco más de la milésima parte del presupuesto federal total. Es obvio que se requeriría una mayoría calificada para aprobar esta iniciativa, que incluye una reforma constitucional. Ojalá los partidos del régimen se sumaran. Desgraciadamente, lo dudo; ellos no mueven un dedo sin la instrucción expresa del presidente López.

@g_quadri

Gabriel Quadri de la Torre

Ingeniero Civil y Economista

Verde en Serio

Político, ecologista liberal e investigador mexicano, ha fungido como funcionario público y activista en el sector privado. Fue candidato del partido Nueva Alianza a Presidente de México en las elecciones de 2012.

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